jueves, 16 de diciembre de 2010

CELEBRACIONES Y ACONTECIMIENTOS EN GUATEMALA



Guatemala se caracteriza por poner un sello propio a todas las celebraciones que se realizan dentro de su ámbito social o religioso, aún cuando muchas de las costumbres hayan sido adoptadas de otros países, como por ejemplo el cada día más popular Baby Shower, que por lo general se realiza en hoteles o clubes sociales, aunque originalmente empezó celebrándose en la casa de alguna amiga o familiar muy cercana a la futura mamá.

Por su carácter eminentemente femenino, los hombres poca cosa tienen que hacer en estos agasajos, así que no podría describir con exactitud cómo se realizan, lo único que sé es que cada invitada lleva para el bebé que nacerá, un obsequio apropiado.







La celebración de carnaval se da en Guatemala el martes  anterior al miércoles de Ceniza, a diferencia de otros países el disfraz no es regla en esta fiesta; habitualmente se acostumbra preparar con antelación cascarones de huevos que se lavan bien, se decoran con acuarela o tempera y se rellenan con papel recortado, lo que se denomina pica pica por el escozor que produce al contacto con la piel, algunos malcabrestos le agregan harina a los cascarones y, antiguamente, los patojos se juntaban en los parques de las localidades, en las esquinas de los barrios o en los centros educativos y se correteaban incansablemente hasta lograr quebrar uno o varios de estos cascarones en la cabeza de un infortunado. Acá en Guate le llamamos a ésto: jugar carnaval


En Mazatenango, Suchitepéquez se celebra con pompa y boato y esta fiesta se ha constituido ya en una tradición para los venados (así se les denomina en Guatemala a los oriundos del departamento de Suchitepéquez)





Una celebración que ha degenerado mucho es el festejo de los quince años en las jovencitas, lo que  aquellos que se las llevan de poetas denominan quince primaveras. En su forma original y aún a mediados del siglo pasado, esta celebración se daba como una forma de presentar a las hijas ante la sociedad del lugar donde se vivía. Quién puso la barrera de los quince años como el momento de pasar de niña a mujer, sepa el diablo, pero lo que sí es cierto es que para la mayoría de adolescentes su fiesta de quince años constituye una especie de ilusión, nombre con que también se conoce a esta edad, la edad de las ilusiones.
En la actualidad se ha convertido en una fiesta exclusiva para jóvenes y se perdió la solemnidad que le antecedía, la marimba prácticamente desapareció en lo que es la animación musical y ahora se contentan con pegar de brincos al compás de estridentes ruidos que salen de una disco rodante, como se llama a quienes, por medio de computadoras, programan el tipo de melodías que se bailarán.








Otra cosa que cambió muchísimo es el festejo de los cumpleaños. A finales del siglo XIX y principios del XX, el cumpleaños  de alguien era motivo suficiente para mandarse cinco días de parranda y comilonas; poco a poco se transformó en una bullanguera fiesta donde se invitaban a todos los conocidos habidos y por haber y finalmente terminó en una sencilla reunión con los familiares más íntimos y uno que otro amigo de confianza.
Pero, lo que no cambiado mucho, es la quema de ametralladoras pirotécnicas en loa mera madrugada, lo que hace que uno se despierte sobresaltado pensando que al fin, Belice nos invadió, o que los mareros están practicando tiro con algún pobre transeúnte que cayo en sus garras. Hasta después nos damos cuenta que el vecino cumple años ese día y un amigo de la sobrina de una tía que vive en Canadá, que también es prima del nieto del cuñado del jefe de nuestro vecino, por la familiaridad que existe entre ellos decidió poner en angustias a toda la colonia y se compró una ametralladora de 25 metros






Si de niños se trata, pues no pueden faltar las ingeniosas piñatas, hechas con alambre de amarre, papel periódico y papel de china y que, por lo general, representan a los héroes infantiles del momento. Por lo habitual se rellenan con dulces, paletas y bombones y más de un desprendido le pone hasta monedas



Es costumbre también partir un pastel de cumpleaños, que se adorna regularmente con el nombre o apodo del festejado y que ahora se compra en pastelerías para evitar que la comadre decida dárselas de repostera y regale al ahijado una auténtica piedra, primorosamente decorada, pero piedra al fin.




El momento cumbre de la reunión es cuando los niños invitados se encargan de poner como camote a la piñata para tratar de sacarle los dulces que lleva dentro y desahogarse un poco pensando que la piñata es su maestra.





No puede faltar el regalo de cumpleaños que, anteriormente, era casi simbólico, pero que hoy en día tiene que tener cierto valor monetario más que sentimental





Y ésto es, en cierta forma, el pago que los papás del nene le dan a sus invitados por haber llegado de gorrones a la quiebra de la piñata. Sí, son las famosas sorpresas, las cuales, en mi época se hacían con los canutos vacíos de papel toilette, forrados también con papel de china y que en su interior llevaban dulces y algún juguetito para hombre o mujer, según fuera el caso. En la actualidad las piñaterías o  almacenes especializados en fiestas infantiles  surten a los padres de combos piñateros que incluyen piñata, palo para quebrarla, las susodichas sorpresas que consisten en  bolsas plásticas decoradas con algún personaje infantil  del cine o la televisión, con los dulces y el premio adentro; dulces para la piñata, la venda para los ojos; el niño lo pone el cliente, claro está.

Es bueno recordar que en el siglo XX estas fiestas infantiles se celebraban en la casa de habitación del angelito, hoy existen lugares apropiados que le evitan a los padres mover un solo dedo y las empresas se encargan de todo, hasta de poner al payaso, quien  por lo regular tiene un pésimo sentido del humor.







Me parece que esta nueva costumbre es importada y consiste en programar reuniones para darles los parabienes a una felicísima mujer (esto hay que aclararlo ahora, por si las dudas) que contraerá nupcias en próxima ocasión, sus envidiosas amigas (ups...),perdón, quise decir... sus queridas amigas, hermanas, tías, abuelitas, mamás , compañeras de trabajo, sobrinas, cuñadas, nanas y mucamas se reúnen de una manera muy similar al baby shower, es pertinente recordar que a veces se aprovecha para celebrar las dos cosas juntas, colaboran con una baja cuota(no menor de Q100.00, por favor) para alquilar el local y le llevan un regalo que obligadamente deben comprar en Sears, Siman o Cemaco, lo cual, la ilusionada festejada recompensará con una sonrisa y un muchas gracias muy tierno.

La contraparte masculina es menos pretenciosa y se conforma con irse a poner una de arriero, empezar a quemarle el rancho a su consorte in fieri con la que se le ponga por delante y a lamentarse con sus amigotes acerca de que se le acaba la dolce vita.











Y ya que estamos en celebraciones... que mejor momento que festejar la culminación de una carrera a nivel medio o universitario. Nada del otro mundo, por cierto. Nada más  hay que alquilar la toga, pagar seminario, pagar temario, un retiro espiritual seis meses antes de la graduación, comprar zapatos negros e iguales a los de toda la promoción, ir al peluquero, pagar la fiesta en el mejor hotel de la ciudad, comprar y repartir invitaciones, contratar al fotógrafo y al que  tomará el vídeo y encargar el anillo de graduación a principios de año para que lo entreguen tres días después del acto, si no se tuvo la suerte de que le saliera en una caja de Corn Flakes. 

Graduarse... nada del otro mundo.









El último acto de la función que es la vida, como quien dice, el verdadero acto de graduación. El inevitable fin al que todos llegaremos, nos llamemos Perico de Los Palotes o Barak Obama, tengamos diez carros o una patineta, hayamos sido vencedores o vencidos. Nada detiene a esa señora de negro con el rostro cubierto y una guadaña en la mano... nada.


Y en Guatemala existe todo un ritual para lamentar la pérdida de un ser querido...

En primera instancia, tenemos la esquela, una especie de notificación pública para informar sobre el lamentable deceso de alguna persona, en la actualidad este medio es usado por los sectores más pudientes debido a su alto costo en los medios de comunicación escrito, ya no digamos el radial o televisivo. En los pueblos la mejor esquela es el chisme, barato y  sumamente efectivo, en cuestión de minutos una población  completa se entera de la muerte de cualquier vecino con pelos y señales, aunque tal vez con algo más de pelos. Lo que sí se estilaba antes era la esquela de agradecimiento enviada a amigos y familiares y que también se usaba para invitar a la misa de los nueve días, el tiempo que dura el rezo de una novena en intención por el alma del difunto. La novena consiste en el rezo diario de los misterios del rosario conforme correspondan al día, por ejemplo si es día miércoles, pues se rezan los misterios gloriosos y así sucesivamente.




Es costumbre también enviar a los deudos una corona de flores patentizando el dolor por la pérdida y externando un sentido pésame. Las coronas chapinas se caracterizan por un predominio del color blanco adornado con algunas flores coloridas y existen en distintos tamaños




Parte fundamental de nuestro culto a los muertos es el velorio o tiberio, como también se le acostumbra  llamar. 

Todavía a finales de la década de  los setenta del siglo pasado se realizaban éstos en la casa de habitación del fallecido, lo que implicaba para la familia un gasto extra en contratar sillas, preparar panes con jamón, alguna sopa de fideos, comprar cigarrillos y licor, encargar el ataúd, el crucifijo, las cortinas, el candelabro, las flores y, hace muchísimos años, emplear plañideras, que eran mujeres que lloraban al difunto tanto en el velorio como en el entierro sin que mediara ningún parentesco con él.

El velorio chapín es muy especial, o quizás debiera decir, era muy especial. Muy temprano, antes de que el cuerpo del fallecido llegara, ya la casa estaba atiborrada de gente, por cualquier lado se escuchaban los murmullos elucubrando sobre la causa de la muerte, sobre cuántos hijos fuera de matrimonio debió haber dejado don fulano, que era mujeriego; que debía hasta el modo de andar porque era jugador y pendenciero, que tenía diabetes, cáncer o hepatitis B, que patatín, que patatán...

Y en un rincón apartado de la casa los infaltables jugadores se preparaban para empezar las partidas de conquián, rentoy, póquer o perinola. En cierta forma los jugadores de naipes y similares se constituían en los consentidos del velorio, a ellos se les atendía con prontitud, se les daban las mejores piezas de comida y se les permitía mofarse del fallecido o contar chistes a sus costillas. ¿ La razón ?, eran los que realmente velaban, los que acompañaban al cuerpo la noche entera, los que no se movían de sus asientos y , en cierta forma, distraían un poco a los deudos del dolor que sentían por el fallecimiento de su ser  amado.


Parte fundamental de este tinglado fúnebre lo constituía la rezadora, por lo general una señorona entrada en años con ínfulas de ratón de iglesia que se sabía de memoria el rosario, las jaculatorias, himnos y cuanta cosa relacionada con la oración existiera y que se encargaba con sus rezos de ablandar el corazón de San Pedro y le permitiera a Don Fulano poder ingresar al Cielo sin tanto trámite y sin necesidad de llevar antecedentes penales o policíacos.

Finalmente, las ayudantas eran sencillamente imprescindibles. Sin ellas nadie preparaba los panes, lavaba los trastos, envolvía los chuchitos y consolaba a la viuda, todo al mismo tiempo. 

Regularmente eran las mejores amigas o familiares importantes  de la   viuda o del occiso y, créanme, se constituían en la máxima expresión de la eficiencia y la solidaridad.

El tiempo y el progreso se encargaron de mandar todos estos detalles al baúl de los recuerdos. 

Ahora es más fácil contratar los servicios de una empresa funeraria que lo pone todo, menos al muerto, por supuesto, pero que ha convertido a todos los personas antes mencionadas en especies en vías de extinción






Sin duda, el cortejo fúnebre y la posterior exhumación de los restos mortales es la parte más dolorosa  para los deudos. Antiguamente se acostumbraba acompañar en silencio el féretro, los hombres haciendo filas laterales  y las mujeres atrás del ataúd acompañando a los familiares. De hecho todavía se sigue haciendo en muchísimos pueblos, sin embargo, en la ciudad capital, con el aparecimiento de cementerios privados y por las grandes distancias que habría que recorrer, los cortejos  se realizan en vehículos automotores encabezados, siempre, por una carroza fúnebre. Como dato particular, en Guatemala  estas carrozas se conocen como Chocolateras.

En los cortejos a pie, el féretro es cargado por la mayoría de hombres que asisten al entierro, quienes lo llevan hasta la puerta del cementerio, de aquí en adelante son los familiares más cercanos los que se encargan de llevar al difunto a su última morada y de realizar el rito del enterramiento, que resulta muy conmovedor y donde, algunas veces, un orador resalta las muchas virtudes y pocos defectos del muerto.

Cabe mencionar que en Guatemala, el luto se manifiesta por una vestimenta rigurosamente negra.





El paso final consiste en encargar la lápida, una pieza rectangular de mármol donde se inscribe los datos generales del fallecido y alguna frase que su familia quiera dedicarle.

El luto termina con la misa de cuarenta días, que es el tiempo que la gente  cree que el alma del fallecido se mantiene aún entre ellos y es el momento justo para ser juzgado por los errores o pecados cometidos .

Esta misa, al igual que la de los nueve días, termina con un último rosario rezado en la casa de los deudos y se caracteriza porque se sirven chuchitos o tamales acompañados de café caliente a todos los asistentes.














Cuando eramos patojos, la llegada de un circo al pueblo o barrio donde viviéramos constituía  una verdadera fiesta, la que empezaba con un desfile por las calles del lugar de una comitiva circense que incluía payasos, contorsionistas, algún famélico y listo perrito y a un miembro del circo que con un tono de voz muy especial anunciaba los horarios de las funciones y el costo de los boletos.

¡Qué hermosos eran aquellos circos humildes!...

Sus raídas carpas, sus desproporcionadas tablas que constituían la galería y unas desvencijadas sillas de madera que formaban la luneta, que era más cara, no sólo por la comodidad del asiento, sino porque se estaba más cerca del espectáculo. Era impresionante ver cómo armaban en un dos por tres todo aquel complejo palacio de las risas y el entretenimiento, ¡qué habilidad, por Dios...!



El Circo Navarro, que aún subsiste 





El insigne Pirrín, que ya ha de haber muerto, famoso por sus cancioncillas como una que rezaba...- José se llamaba el padre, Josefa la mamá... y al hijo que tuvieron  le pusieron... José...

Sin duda era Pirrín el que más llegaba a mi pueblo cuando yo era pequeño y a pesar de que su vida estuvo signada por la tragedia, Pirrín nunca dejo de ser un verdadero payaso, riendo por fuera y llorando por dentro. 



Probablemente el más famoso de estos circos sea el que perteneció al famoso Tarzán López, el circo Rey Gitano, que creo todavía recorre los caminos de nuestra Guatemala



TARZAN LÓPEZ







Y los que fueron a estos circos no podrán olvidar estos pequeños visores que contenían una foto tomada con cámara instantánea y que era reducida, no sé cómo, para entregarse al final del espectáculo










Cambiando un poco de tema, en Guatemala las manifestaciones populares son el pan nuestro de cada día, aunque han cambiado mucho y se convirtieron en dolor de cabeza para quienes utilizan las diferentes carreteras del país o necesitan acceder a la ciudad capital; ciertamente las manifestaciones han degenerado en bloqueos parciales o totales de los caminos y carreteras provocando tremendos atascaderos viales cada vez que se da una. Y es que en Guatemala todos manifiestan y protesta, los patronos, los obreros, los vendedores del mercado, los chuchos de la calle, los presos y mareros, todos exigiéndole al gobierno que se respeten y cumplan sus legítimos derechos, lo paradójico de esto es que hasta el gobierno manifiesta apoyándose él mismo.

Como diría un antiguo anuncio , aquí manifiestan los que están a favor de los que están en contra y los que están en contra de los que están a favor ¡puchis!






Algo que ya casi desapareció, los lunes cívicos que se cumplían a rajatablas en todas las instituciones educativas del país y era obligatorio cantar el himno nacional y prestar el juramento a la Bandera. Los actos culturales eran opcionales




Y a fin de año, con la clausura de actividades, pues se entregaban diplomas muy merecidos, por cierto...





El desfile del 15 de septiembre ha logrado sobrevivir a los muchos intentos de desaparecerlo, como ocurrió en el gobierno de Alvaro Arzú, cuya ministra de Educación dispuso substituirlo por otro tipo de homenajes. 

Aunque de corte militar, es en realidad de las pocas, sino  la única expresión cívica de los jóvenes hacia Guatemala en la actualidad y disfrutan eso de marchar...










las alegres elecciones, un brutal despilfarro de tiempo, dinero  e ilusiones







Por cierto que acá en Guatemala hay más partidos políticos que equipos de futbol












La máxima expresión del estudiantado universitario de la San Carlos, la Universidad Nacional, la centenaria Huelga de Dolores, un desfile bufo único en América y que constituía un derroche de ingenio y combatividad





El icono huelguero, la Chabela que baila al ritmo del grito de guerra sancarlista: La Chalana








Esta es mala palabra para los empresarios, ha sido manoseada tantas veces











Eventuales son las jornadas de vacunación para la prevención de la rabia y otras enfermedades que afectan a chuchos y mishes




Bueno, también hay para los patojos... y ¡cómo lloran los jodidos!




El movimiento Juventud del Colegio Salesiano Don Bosco, fue creado, si no estoy mal, en 1968 por el Lic. Carlos Illescas y desde esa fecha se ha convertido en un referente cultural y deportivo para la juventud estudiosa, principalmente de la ciudad capital. Disfruté de este movimiento durante cinco años y aún guardo un grato recuerdo de él.











Las famosas Kermesses de los colegios e institutos, por cierto nunca fui a una, así que no puedo emitir mayor comentario, aunque tengo la noción  de que servían, más que todo, como un pretexto para ir a conseguir novi@




Los actos cívicos, al igual que los lunes cívicos, han ido mermando su presencia en el ámbito escolar, lo que redunda en el poco amor que los adolescentes de hoy tienen por Guatemala y sus tradiciones











Para que se den cuenta que también los poderosos saben protestar





Era costumbre en los pueblos del interior de la república y, afortunadamente todavía se da en muchos, realizar actos culturales particularmente en las noches, lo que conocemos en Guatemala como veladas. En años anteriores, cuando la televisión y otros distractores modernos no existían, o no se habían expandido tanto, pues no quedaba más remedio que ingeniárselas
 para poder distraerse un poco, era el tiempo cuando las cosas se hacían por vocación y no por interés.



Las veladas constituían el momento propicio para homenajear y ser homenajeado, eran y son la mejor oportunidad para reconocer los aportes de personas o instituciones en favor de la comunidad



Y también solían ser el escenario adecuado para la elección de reinas infantiles, de las ferias o de organizaciones








Hasta la fecha, los siguientes eventos o justas deportivas son esperados como agua de mayo, lastimosamente el comercio ha desvirtuado un poco la magnificencia de estas lides, pero no por eso desmerecen sus verdaderos propósitos

Recuerdan las series mundiales de Base Ball en la voz del desaparecido Abdón Rodríguez Zea, eran inigualables, se transmitían por canal 7, aunque a mí no me gusta mucho el deporte de los batazos, ver un partido narrado por Abdón era sencillamente espectacular y ameno...- ¡AVE MARIA PURISIMA!





La caravana del Zorro, fundada por un entusiasta guatemalteco, don Rubén Villadeleón en 1961,  se realiza por lo general en el mes de febrero con destino a Esquipulas, la casa del Cristo negro, venerado por muchos centroamericanos y mexicanos.





El clásico chapín, Cremas contra rojos, Comunicaciones versus Municipal, estos son los dos equipos con mayor afición en Guatemala, pero los clásicos de ahora no se comparan con los de antes, cuando se jugaba por amor a la camisola y al equipo y es que donde don dinero mete sus narices, todo cambia.

El estadio Mateo Flores, escenario de los pocos gustos y muchos sinsabores que nos deja nuestro futbol

La vuelta ciclística, calificada como la tercera mejor de América, en el pasado reunió a grandes valores del ciclismo mundial, en particular colombianos, gringos, rusos, españoles y venezolanos. Da inicio el 20 de octubre y finaliza el 1 de noviembre recorriendo casi toda la república.




En las pruebas de fondo, destaca la carrera Max Tot




La locura del Mundial, cada cuatro años. En Guatemala, Brasil y Argentina se dividen a la hinchada, aunque con predominio del Scratch du oro. Con la tecnología actual, el mundial de futbol despierta verdadera pasión.



las olimpíadas también despiertan mucho interés en la afición guatemalteca, sin embargo no es tan marcado como con el futbol


Y entre los fondistas, se espera con muchas ansias la media maratón de San Silvestre, que se corre en los primeros días de cada año si no estoy mal. Esta prueba se realiza simultáneamente en otros  países.









Para terminar con este post, echémosle una visita a las ferias patronales. En Guatemala, por ser un país que en sus inicios era eminentemente católico, la mayor parte de pueblos, villas y aldeas tomaron los nombres de muchos santos católicos acompañados de un patronímico referente a alguna característica del lugar y que usualmente se describía en la lengua nativa, ejemplos de ésto son San Juan y san Pedro Sacatepéquez, Santa Catarina Ixtahuatán, San José Chacayá y pare usted de contar. Pues bien, conforme se llega el día del santo, todas las comunidades que llevan su nombre empiezan con antelación una serie de actividades, en su mayoría de corte religioso, aunque también se dan las de tipo cultural y religioso, para conmemorar ese día. Por regla, cuando se llega al mero día del santo se da descanso laboral  para que toda la población disfrute de las actividades antes mencionadas, este conjunto de actividades constituyen lo que se ha denominado la feria del lugar, o sea un  acontecimiento, no evento, social, cultural, económico o religioso que es establecido temporalmente y se celebra cada cierto tiempo, en general anualmente y que tiene por objeto brindar momentos de esparcimiento , diversión y cultura mediante la expresión de las costumbres , tradiciones o características de un lugar. El descanso que se obtiene de esta celebración se denomina feriado, de allí que en Guatemala a todo descanso laboral se le llame feriado, cuando lo correcto es asueto; el feriado sólo corresponde al día de la feria.

En una feria patronal podemos encontrar diversidad de juegos mecánicos como los carritos locos o carros chocones

Para los chiquitos, algo menos salvaje, los Tiovivos


No existe feria sin carrusel o rueda de caballitos, como se le llama en Guatemala



En muchas localidades se presentan bailes regionales como los moros, la Chatona, los fieros, etc.





También, en muchos lugares se acostumbran las corridas de toros, de indiscutible origen español. 

Existen muchas variantes de estas corridas, pero la más popular es el encierro dentro de lo que se denomina barrera y en el cual los parroquianos molestan y desafían al toro sin llegar jamás al daño físico del animal.






En Guatemala no hay feria que se precie de serlo si no cuenta con su respectiva reina o flor de la feria, como algunos prefieren llamar a la más bella patoja del lugar que es electa cada año para representar a su comunidad.







Esta fotografía corresponde a la feria de agosto en la ciudad capital, fecha en que se celebra el día de la patrona de la ciudad, la Virgen de Concepción y que desde hace muchos años se celebra en el actual  Hipódromo del Norte, antes Jocotenango.

Los juegos de azar no pueden faltar en una feria y sirven más como entrenimiento que como fuente de riqueza






En lo personal, no me agrada este tipo de diversión, sin embargo, posiblemente por influencia mexicana, en la mayor parte de comunidades guatemaltecas son frecuentes las peleas de gallos





En las poblaciones del oriente chapín  es muy festejado y aplaudido el jaripeo








En las comunidades indígenas, el aspecto religioso juega un papel muy importante


las cofradías son las responsables de llevar a buen término la veneración del santo patrono
Los toritos pirotécnicos siempre son quemados por la noche al ingresar la procesión del santo patrono a la iglesia parroquial


Y en una buena feria, no puede faltar el sagrado alimento










Las zarabandas, un conjunto indígena que toca sin cesar melodías rancheras o sones




para aquellos que creen en la suerte y las adivinaciones, pues siempre encontrarán a un simpático pajarillo que les leerá su destino








En las comunidades del occidente de la república es usual disfrutar del Palo Volador, que requiere de mucha valentía y gallardía, además de pericia.





Los niños son los que más disfrutan con la diversidad de juguetes y juegos infantiles, todos a un precio cómodo

los ronrones

la pesca





Infaltable en las ferias locales, la bendita lotería, una forma muy amena de pasar el tiempo y no ganarse nada















halarle la cola mico y huir antes de que nos diera un chicotazo, divertidísimo







El carrusel o rueda de caballitos, recuerdo que de pequeño soñaba con el momento de poder subirme a uno de los caballitos, aunque la vuelta duraba lo que un sueldo actual





La rueda de Chicago, que en estos dorados tiempos han dado en la maña de caerse a cada rato




El tiro al blanco, con miras de rifle chifleadas y muñequitos sin premio, a pesar de eso junté un montón de vasos de vidrio disparándole a luchadores o soldados de plástico.





El algodón de azúcar, eternamente fiel y exquisito





En muchas ferias se aprovecha para el intercambio comercial entre etnias y poblados





Y en la noche, nada mejor que echarse la bailada con lazo, a veinticinco len cada pieza









Existen, además, las ferias comerciales e industriales como la Feria Nacional 



O Interfer, una feria internacional que cuando empezó mostraba stands de varios países que acudían para mostrar sus adelantos científicos o sus artesanías


Y una característica de estas ferias es  que traen  modernos juegos mecánicos, cada uno más salvaje que el anterior






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