martes, 7 de diciembre de 2010

FESTIVIDADES RELIGIOSAS EN GUATEMALA : LA QUEMA DEL DIABLO Y EL REZADO DE LA VIRGEN DE CONCEPCION

Aunque, en la liturgia católica las celebraciones navideñas empiezan con la época del Adviento, en Guatemala la celebración popular comienza con la QUEMA DEL DIABLO, que consiste básicamente en el encendido de fogarones exactamente a la seis de la tarde del día 7 de diciembre, este proceso es acompañado de la quema de juegos pirotécnicos y cohetillos y luego de la purificación y bendición de cada rincón de las casas de los fieles creyentes, en muchos hogares se prepara la bebida caliente conocida como ponche y se degustan ya algunos de los platillos típicos de la época, como los buñuelos, una masa preparada que se fríe y se adereza con un jarabe especial.
El desconocimiento de la cosmovisión católica y del significado de sus ritos, muchos propios de cada región, ha llevado a los grupos no católicos a censurar dicha tradición y a malinterpretar su realización.
Lamentablemente también, dentro de la grey católica, se ha dado paso a una tergiversación de la tradición y muchos empezaron a quemar materiales contaminantes, inflamables o volátiles que ha desvirtuado su propia escencia. Esto ha llevado a grupos de corte ecológico a poner el grito en el cielo y ha iniciar campañas para hacer que esta tradición desaparezca. No es el caso, los fogarones, hechos como se acostumbraba en tiempos de la colonia o, sin ir tan lejos, a mediados del siglo XX, no contaminan  más y sí menos que todo el parque vehicular que actualmente circula por la ciudad capital, no contaminan más que las rozas que se realizan en el verano para preparar los campos de cultivo, no contaminan más que toda la leña utilizada para preparar las sabrosas tortillas que todos los guatemaltecos comemos; no contaminan más que las mineras o las grandes industrias. Entonces el problema no está en tratar de suprimir una tradición ancestral, sino en replantearla y conciensar para que quienes la practiquen retomen sus principios fundamentales y vuelva a ser un icono de nuestras creencias religiosas y no un concurso para ver quiénes incendian más casas o salen con quemaduras de tercer grado en todo el cuerpo. Eso, señores... se llama CULTURIZAR.


Un pueblo sin cultura es un pueblo sin tradiciones,
un pueblo sin tradiciones es un pueblo sin historia
y un pueblo sin historia es un pueblo sin futuro

Esta antesala luminosa sirve para preparar la celebración de la victoria de la Virgen María sobre el mal y para regocijarnos en la INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA, festividad que se da el 8 de diciembre y que reviste una trascendental importancia para la fe católica. 
En Guatemala se celebra, entonces, el tradicional rezado de la Virgen de Concepción, que culmina con el procesionamiento de dicha advocación por las calles y avenidas de nuestros pueblos y, al final, se festeja con la quema de toritos y de bombas pirotécnicas. Incluso, en algunos lugares, como en mi pueblo: San Juan Sacatepéquez, es la fecha en que grupos de niños se consagran al Jesús vivo, toman su primera comunión y en la procesión tienen un lugar preferencial

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En Guatemala existen multitud de tradiciones ancestrales, unas que arrancan directamente de la
Colonia, otras que se entroncan y modifican con expresiones propias del mundo prehispánico indígena, pero guatemaltecas por derecho propio.

Pero tal vez, una de las más singulares y originales, pues sólo se reporta en Guatemala, es la Quema del Diablo, que consecutivamente, se celebra en todo el país en vísperas de las festividades de la Nochebuena, el día 7 de Diciembre, en los inicios de la Fiesta de la Virgen de Concepción.

La Quema del Diablo en Guatemala



La Quema del Diablo se manifiesta en Guatemala mediante la elaboración de fogatas en las puertas de las casas a las seis de la tarde del día 7 de diciembre. Este día se quema toda clase de objetos inservibles para que por medio del fuego "salga el diablo de la casa".

Las fogatas o luminarias del 7 de diciembre sirven "para iluminar el rezado de la Virgen de Concepción". Simbolizan el paso de la oscuridad a la luz del mundo de lo Sagrado.


La recolección de objetos para quemar se hace días antes, pero se intensifica la mañana del día 7. Se busca especialmente materiales de facil combustión, como la viruta y los chiribiscos, que se adquieren en las carpinterías y actualmente en el Cerro del Carmen.


Años atrás se recolectaba chiribisco en el potrero de Corona y en el barranco de Las Vacas, más allá de la Parroquia Vieja. El día 7 a las 6 de la tarde "en punto", se saca a la puerta de la calle toda la basura acumulada, y se le prende fuego, pero "debe ser con ocote de la casa, porque si no, el diablo no se va". Y "mientras se está quemando la basura uno debe rociar con agua bendita todos los rincones de la casa, y barrer con una escoba de escobillo toda la casa a las seis en punto, para que le salga el diablo a uno de la casa".


En cuanto a las fogatas que arden a la vera de las aceras, se van consumiendo entre la alegría de las personas, que tratan de competir en hacer la pira más grande. Por su parte, los niños queman cohetes, y más aun, se persiguen con escobas encendidas, "para así ayudar al diablo a que encuentre las puertas del infierno".



Quien de niño hizo la proeza de saltar sobre las fogatas y jugar tenta con las escobas, podrá confirmar lo inolvidable que es esta diversión. La alegría popular dura alrededor de una hora. A las 7 de la noche todo ha concluido: "El diablo ha sido quemado", y ha salido de las casas de los viejos barrios de la ciudad.

Para la época de la Colonia se hacían luminarias para las grandes festividades; exaltación de un rey al trono, el nacimiento de algún real primogénito, arribo de un arzobispo, etc. Esta fiesta secular también pasó al plano religioso, y entonces "se hacían luminarias" para las grandes conmemoraciones católicas de dos cruces o de doble mayor: estas luminarias servían para "iluminar la noche".





Ya en la vida independiente, las luminarias se redujeron en el plano profano: a la noche del 14 de Septiembre, vísperas del día 15, fecha en que se conmemora la firma del Acta llamada de la Independencia de Centroamérica; y en el plano religioso a la Navidad, el día de Corpus Christi e Inmaculada Concepción. Con el transcurso de los tiempos fueron desapareciendo y quedó finalmente sólo la luminaria del día de la víspera de la fiesta de Concepción, y que se hacía "para iluminarse su noche a la Virgen".

La idea de quemar al diablo llevo a la de sacarlo de los hogares, y desde entonces se quema la basura de las casas, "porque antes se quemaban sólo hojas secas". Al relacionar todas estas ideas populares nos queda que la festividad estudiada se origina en las fogatas que se hacían para conmemorar las grandes fiestas coloniales, llamadas luminarias, y luego con el transcurso del tiempo evolucionó a la quema del diablo, pero no varió de fecha: en vísperas de la fiesta de la Virgen de Concepción.




Diabladas para la Virgen de Concepción en Ciudad Vieja

 Baile de los 24 Diablos o de La Legión donde destaca el Ángel y La Muerte. Se presenta en el atrio de la iglesia de Ciudad Vieja el 8 de diciembre para las festividades decembrinas de cada año desde finales del siglo XVIII





Historia y tradición de la Quema del Diablo en Guatemala
Celso A. Lara Figueroa
Universidad de San Carlos de Guatemala



La quema del diablo es una celebración mágico-religiosa Guatemalteca. Su origen parece ser más legendario que real y tiene su base en la fiesta de Concepción.

Dado que esta fecha se encuentra exactamente a nueve meses del memorial del nacimiento de la Virgen María y coincide con la celebración del adviento del nacimiento de Cristo se realiza una limpia espiritual en la que por medio del símbolo de la basura se pretende alejar toda impureza quemando fogatas con basura o figuras del diablo de papel que simboliza el mal. La fiesta es criticada por grupos ecologistas que la ven como un foco de contaminación y por grupos protestantes que la consideran sin fundamento una adoración al diablo.











La Quema del Diablo es una tradición muy guatemalteca.

La intención de las fogatas era la de iluminar el camino de la procesión de la Virgen de Concepción, a la víspera del día de su fiesta (8 de diciembre). La Quema del Diablo representa el triunfo que la Virgen Inmaculada Concepción sobre Lucifer, es decir la victoria del bien contra el mal.

La Quema del Diablo es el acto por medio del cual, según la tradición guatemalteca, el pueblo rechaza el mal y espera las fiestas de la Virgen de Concepción. Considera que el Diablo se esconde entre las cosas viejas que se encuentran en los hogares y por ello se deben sacar y quemar, así se le echa de la casa. La tradición se remonta a la época colonial. En ese entonces, al no existir el alumbrado eléctrico, muchos guatemaltecos asistían a la procesión de la Virgen de Concepción y para alumbrar su camino quemaban “chiriviscos” -conocidos como luminarias- en la víspera de su fiesta (8 de diciembre).




http://www.deguate.com






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REZADO DE LA VIRGEN DE CONCEPCION




Regina Pacis, ora pro nobis


ORACIÓN:
Dios todopoderoso,
que por la Inmaculada Concepción
de la Virgen Maria,
preparaste una morada digna para tu Hijo,
y, en atención a los meritos
de la muerte redentora de Cristo,
la preservaste de toda mancha de pecado,
concédenos, por su maternal intercesión,br> vivir en tu presencia libre de pecado.
Por Cristo, nuestro Señor.

INMACULADA CONCEPCION CATEDRAL METROPOLITANA


ACERCA DE LA ADVOCACIÓN:

Desde el primer instante de su vida, la santísima Virgen Maria, por una gracia singularísima en atención a los méritos de Jesucristo, su Hijo Redentor y derivada anticipadamente de su muerte, es preservada de todo pecado de origen antes de ser concebida en el seno de su madre, santa Ana. Así pues, la Concepción Inmaculada de la Virgen Maria se funda en su maternidad divina. Esta verdad, ya profesada por toda la cristiandad desde hace siglos, llega ser dogma de fe el 8 de diciembre de 1854 por la bula “Ineffabilis Deus” del beato Papa Pío IX, quien en aquella oportunidad dijo que “la Virgen fue toda pureza y hermosura; más hermosa que la hermosura, más santa que la santidad y sola santa y Purísima en cuerpo y alma”. Cantaban los clásicos: ¡pudo, quiso, luego lo hizo! Su fiesta es el 8 de diciembre.




ACERCA DE LA IMAGEN:

Fue mandada a tallar para la Catedral en 1852 por el Pbro. Dn. Francisco Apolinario Espinoza y su hermano, el también Pbro. Dn. Manuel Cecilio Espinoza, quienes la encargaron al maestro Buenaventura Ramírez (1784-1874) cuando se esperaba la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción. De marcada influencia murillesca, la Virgen muestra el garbo de la llena de gracia, con la luna bajo sus pies, el resplandor de doce estrellas y la paloma en sus manos.






Fue solemnemente coronada por el Ilmo. Francisco de Paula García Peláez en 1855 y consagrada el 6 de diciembre de 1998 por Mons. Próspero Penados del Barrio. El 5 de diciembre del año 2004, al inicio del Año de la Eucaristía, recibió la distinción de la coronación pontificia de manos de S.E. Rodolfo Cardenal Quezada Toruño, Arzobispo de Guatemala y Legado Pontificio. Completan el retablo de la Inmaculada Concepción las imágenes estofadas del Padre y el Hijo, de la Santísima Trinidad.























http://www.catedral.org.gt


Como todos los años, la Inmaculada Concepción de la Santa Iglesia Catedral recorre las calles de la ciudad en festivo rezado, para bendecir a los guatemaltecos y guatemaltecas. . El rezado es un momento especial de gracia, en el marco de la devoción a la Santísima Virgen María en el tiempo del Adviento.

En el Santuario Arquidiocesano del Señor San José, la parroquia de Nuestra Señora de las Mercedes y de la parroquia del Dulce Nombre de Jesús (la Recolección), todos los años se prodigan en recibir a la Santísima Virgen María en sus respectivas comunidades.







Paralelamente, las imágenes de la Virgen de Concepción son múltiples y de talla de singular belleza, y casi todas ellas "salen a ver a su pueblo", a "ahuyentar a los malos", saliendo, pues, a desfaser entuertos. Las imágenes que en andas sencillas recorren barrios y callejones en estos días de Concepción tienen larga historia y no menor tradición. He aquí, las más importantes Concepciones de la Nueva Guatemala de la Asunción.



LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE SAN FRANCISCO


Podemos situar la hechura de la imagen de la Inmaculada Concepción de San Francisco entre 1598 y 1599. Podemos afirmar, asimismo, que la imagen fue hecha por alguno de los más famosos escultores sevillanos de la época.


El P. Tineo vino con la sagrada imagen en los últimos meses del año 1600, quedando según se dijo, en su capilla titular, desde donde ha sido testigo del acontecer de Guatemala, y delante de quien el pueblo postrado ha sabido impetrar el favor divino. Finalmente, la talla original se perdió en los múltiples accidentes ocasionados por el entusiasmo popular, lo que hizo se convirtiera en una imagen de bastidor. La imagen quedó dañada y no se reparó sino hasta días antes de la solemne coronación pontificia, la retocó el maestro Huberto Solís.



A pesar de las transformaciones sufridas, guarda aún parecido con su hermana la Virgen de Concepción, patrona de Ciudad Vieja. Esta extraordinaria imagen ha sabido arrastrar multitudes durante siglos. Su rezado del 8 de diciembre constituye uno de los más fieles símbolos de la fe y el entusiasmo del pueblo de Guatemala. Ella ha aglutinado, centralizado y desarrollado durante siglos la devoción y el entusiasmo por la Inmaculada Concepción en la ciudad de Guatemala. Y en tanto la ciudad ha sido metrópoli, de sus celebraciones de Concepción han tomado ejemplo y modelo las demás poblaciones del país y del reino. Sanción providencial de tal situación constituye la coronación pontificia de tan querida imagen de María Santísima, Nuestra Señora, el 5 de diciembre de 1954, al celebrarse el Año Mariano en conmemoración del primer centenario del dogma de la Inmaculada Concepción.












LA CHAPETONA


Habiendo quedado defraudado de su intento de tener nueva imagen en Almolonga el padre Cubillas, gracias al piadoso secuestro y robo que hicieran los frailes y los cofrades de Concepción en el convento de San Francisco, decidió reincidir en su petición, usando el ofrecimiento de los cofrades de la Inmaculada del Convento de San Francisco de pagar los costos para hacer en España otra imagen destinada a Almolonga. el artífice (de) la imagen de Ntra. Finalmente, en su pueblo "(...) "Al abrir el cajón (...) Cantósele la salve, más con sollozos de devoción que con armónicas voces, y puesta con copia de luces sobre el altar (...)"el referir la celebridad de la llegada de la santa imagen a su casa, los numerosos concursos de aquellos días, novenario solemnísimo, sermones y fiestas de las más plausibles que se han visto por acá, con que fue colocada en su trono la hermosísima, y colendísima imagen (...) de la Purísima Concepción de Nuestra Señora que con título de Chapetona se (venera) en el insigne retablo de la iglesia de Almolonga (...)"




LA INMACULADA CONCEPCIÓN DEL GUARDA VIEJO



Resta referir la historia de la última imagen de la Inmaculada Concepción esculpida para el complejo religioso que significaba el convento y el templo de San Francisco. De esas diligencias se obtuvo el terreno y se levantó la actual capilla que hace frente a la puerta de San Buenaventura y que se conoce como del Hermano Pedro, en la actual Antigua Guatemala. Como es natural, en esa capilla había altar principal dedicado a la patrona de los franciscanos, la Inmaculada. Con tal motivo se hizo una muy hermosa imagen que se veneraba en la capilla de la Tercera Orden.



Tras la ruina de 1773, los Terciarios levantaron en la Nueva Guatemala una extraordinaria capilla, suficientemente espaciosa, tanto que muchas veces sirvió de templo principal. El presidente Justo Rufino Barrios convirtió a esa capilla en Dirección General de Correos, actualmente parte del parquecito del edificio de la Policía Nacional. A esa capilla fue trasladada la imagen de la Tercera Orden, donde se le rindió culto hasta que Barrios expulsó de su propiedad a los civiles que se congregaban en la Tercera Orden. La imagen de la Virgen hubo de ser retirada y abandonada en algún lugar del templo. De ahí el Guarda del Golfo y el Guarda Viejo. Esta última población tomó como titular a la Inmaculada Concepción, y le levantó templo en el lugar principal del pueblo. La población era sufragánea de la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios (Calvario) y últimamente en los años posteriores a la Reforma de 71 era atendida por los padres franciscanos exclaustrados que servían en San Francisco.



Las fiestas que el Guarda Viejo celebraba, ya entonces, a su patrona eran el 6 de enero, para cerrar así el mes de fiestas que la ciudad hacía a la purísima Concepción. La imagen patronal era tallada y pequeña, traída desde Antigua. Con el fin de enfervorizar más a la población y dar culto a una tan venerable imagen, como era la de la Tercera Orden, decidió el fraile que asistía al Guarda Viejo regalarla por su patrona. El documento probatorio fue recientemente descubierto en la biblioteca del convento de San Francisco y consta de dos partes. La segunda es un informe rendido por la ministra, en que manifiesta la respuesta negativa que (a Dios gracias) en cuanto a devolver la imagen hicieron en el Guarda Viejo. La carta está fechada el 17 de enero de 1894.






La Virgen de Concepción en la Ciudad de Guatemala
Celso Lara


1 comentario:

  1. :'(
    cONOSCAN A Cristo..!
    busquen a Dios..°!!
    Nadie y nada....
    imagenes a ustedes no les salvaron..
    solo Jesús

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