miércoles, 22 de diciembre de 2010

LA NAVIDAD EN GUATEMALA





En  Guatemala la época navideña a nivel litúrgico comienza con el adviento:


El adviento (latín: adventus Redemptoris, «venida del Redentor» )

Es el primer periodo del año litúrgico cristiano, que consiste en un tiempo de preparación para el nacimiento del Salvador. 




Su duración es de 21 a 28 días, dado que se celebran los cuatro domingos más próximos a la festividad de Navidad. Es un tiempo de reflexión, de perdón.

Marca el inicio del año litúrgico en casi todas las confesiones cristianas. 


Durante este periodo los feligreses se preparan para celebrar la conmemoración del nacimiento de Jesucristo y para renovar la esperanza en la segunda Venida de Cristo Jesús, al final de los tiempos: La  Parusía.

Durante el adviento, se coloca en las iglesias y también en algunos hogares una corona de ramas de pino, llamada corona de adviento, con cuatro velas, una por cada domingo de adviento. 


Hay una pequeña tradición de adviento: a cada una de esas cuatro velas se le asigna una virtud que hay que mejorar en esa semana, por ejemplo: la primera, el amor; la segunda, la paz; la tercera, la tolerancia y la cuarta, la fe.

Los domingos de adviento la familia o la comunidad se reúne en torno a la corona de adviento. 


Luego, se lee la Biblia y alguna meditación. La corona se puede llevar al templo para ser bendecida por el sacerdote.

Corona de adviento




Sin embargo, a nivel popular las festividades navideñas se inician con la Quema del Diablo el 7 de diciembre, una tradición de la colonia cuyo origen se remonta a las luminarias de la Virgen de Concepción, que eran fogarones que los fieles de la antigua ciudad de Santiago de los Caballeros colocaban para alumbrar el paso de la imagen de dicha advocación mariana.



En continuidad a esta tradición , el  día 8 de diciembre se lleva a cabo en todo el país el rezado a la Virgen de Concepción.









Desde esta fecha hasta el 15 de diciembre se realizan las denominadas
 Jornadas que son el preámbulo a las Posadas navideñas. 

Son los sonidos de la 
tortuga y el chinchín los que anuncian que la posada toca a la puerta, que 
busca donde pasar la noche, María y José encuentran en otra casa de 
guatemaltecos un lugar para descansar.





Fue el Hermano Pedro de Betancurt (1626-1667) quien en Guatemala introdujo como parte de las festividades navideñas los nacimientos y posadas para recordar la travesía de María y José en su viaje a Jerusalén y poder cumplir así con el censo romano y el nacimiento del niño Jesús en Belén. 



Las posadas se inician el 15 de diciembre y terminan el 23 del mismo mes. Éstas consisten en la fabricación de una pequeña anda (tarima que es llevada a cuestas por un determinado grupo de personas), en la que se colocan imágenes de María y José vestidos de peregrinos. Las posadas pueden ser organizadas por hermandades católicas, iglesias o particulares.


 Cuando alguien decide organizar una posada, necesita encontrar nueve casas que puedan recibirla. En cada casa se hace un altar y cada día es diferente el arreglo: el día 15 es dedicado a El Monte Tambor; el 16, a La Ciudad de Naín; el 17, a Los Campos de Samaria. El 18 se dedica a El Pozo de Sequén; el 19, a El Corral de las Ovejas; el 20, a Los Copos de Nieve; el 21, a La entrada de Jerusalén; el día 22 se dedica a La entrada a Belén y el 23 a El portal de Belén.


En las posadas la gente se divide en dos grupos, uno que permanece dentro de la casa seleccionada y otro, que estando afuera, lleva el anda ya adornada. Las posadas son acompañadas en su recorrido por una marimba, por el sonido de una concha de tortuga, o por un tambor y una flauta; evocando con estos últimos el sincretismo cultural. La posada camina por las calles y van cantando o rezando; cuando llegan a la casa que espera la posada, cantan los dos grupos letanías en responso, escritas especialmente para estas fiestas.
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Este es el villancico que se canta en Guatemala para las posadas

(Los Peregrinos)

En el nombre del cielo,
yo os pido posada,
pues no puede andar,
mi esposa amada.

(Los Hosteleros)

Aquí no es mesón,

sigan adelante,

no les puedo abrir,

no vaya a ser un tunante.




(Los Peregrinos)


Posada le pido
amado casero,
pues madre va a ser,
la reina del cielo

(Los Hosteleros)


Pues si es una reina,
quien lo solicita,
como es que de noche,
anda tan solita.

(Los Peregrinos)


Mi nombre es José,
Mi esposa es María.
y madre va ser,
del Divino Verbo.

(Los Hosteleros)


Posada os brindo,
Santos Peregrinos,
y disculpa os pido,
no os reconocía.

(Todos)


Entren Santos Peregrinos,
Peregrinos…
Reciban este rincón,
que aunque es pobre la morada,
la morada…
os las doy de corazón.












Sin embargo, la Navidad en Guatemala es mucho más, las calles cambian de color




Se inaugura el árbol Gallo, que comercialmente abre la temporada  navideña








Y empiezan a aparecer las ventas de adornos navideños










El 12 de diciembre, aunque no es una festividad navideña propiamente dicha, la celebración del aparecimiento de la Virgen de Guadalupe se ha incrustado dentro de toda la parafernalia navideña guatemalteca



















Ya desde el 11 de diciembre, la octava calle empieza a llenarse de casetas, estudios fotográficos ambulantes, de ventas de buñuelos y garnachas y desde ese momento hasta que finaliza el 12 de diciembre, un mar de gente invade la Basílica de Guadalupe,  desde la tercera avenida hasta la avenida Elena y se prolonga desde la décima hasta la quinta calle  del centro histórico. 

Es la única ocasión en que mestizos o criollos visten a sus hijos pequeños con los diferentes trajes típicos indígenas de Guatemala.





El segundo acontecimiento comercial de importancia lo constituye el desfile navideño, anteriormente patrocinado por Tiendas Paíz y ahora bajo la tutela del banco Granai y Townson,  cuyo recorrido inicial salía desde el Centro Cultural Miguel Angel Asturias y finalizaba en la Avenida de las Américas, allá por CONRED, desplazándose por toda la sexta avenida. 

Posteriormente cambió su recorrido hacia el  anillo periférico , saliendo de  la Universidad de San Carlos, zona 12 para concluir en el puente de Villa Linda, zona 7, recorrido que aún se mantiene.
















Empero, desde ya hace varios años, almacenes por departamentos como Cemaco, inauguran sus stands navideños desde el 24 de septiembre, lo que puede dar una idea de cómo celebramos los chapines la Navidad.




Pero, la economía informal también hace su agosto


Así lucía antaño la sexta avenida los fines de semana previos a la Nochebuena



Casi desde que se inicia diciembre empiezan los benditos convivios, que acá se llaman en buen chapín: chupivios, porque creo que lo que menos se hace es convivir, sino libar en serio.





Por lo general estos chupivios tienen dos circuitos, la vuelta Guadalupe Reyes y el gran Giro, la Reyes Guadalupe.

Como sea, el excesivo consumo de alcohol en los convivios navideños es la causa principal de tragedias viales que pudieron evitarse, así que por favor, 


RECUERDE






















El último  regalo comercial aparece: las famosas luces Campero, que en su momento causaron un revuelo espectacular.






Una costumbre que ya se ha perdido es el mandar tarjetas de navidad, pero en las décadas de los sesenta y setenta del siglo pasado estaba muy arraigada y familiares y amigos se intercambiaban los mejores deseos para las fiestas de fin de año.


La costumbre de enviar mensajes navideños se originó en las escuelas inglesas, donde se pedía a los estudiantes que escribieran algo que tuviera que ver con la temporada navideña antes de salir de vacaciones de invierno y lo enviaran por correo a su casa, con la finalidad de que enviaran a sus padres un mensaje de Navidad.

En 1843, W.E. Dobson y Sir Henry Cole hicieron las primeras tarjetas de Navidad impresas, con la única intención de poner al alcance del pueblo inglés las obras de arte que representaban al Nacimiento de Jesús.



En 1860, Thomas Nast, creador de la imagen de Santa Claus, organizó la primera venta masiva de tarjetas de Navidad en las que aparecía impresa la frase "Feliz Navidad".










Existen costumbres más recientes, como la entrega de canastas navideñas a los trabajadores, tanto de la iniciativa privada como del gobierno y que varían en tamaño y calidad de productos, desconozco el origen de esta costumbre y cómo se introdujo en Guatemala .










En Guatemala, en el aspecto gastronómico se da una mezcla de comidas y bebidas de origen indígena, criollo y extranjero, sin embargo existen dos cosas que nos identifican ante el mundo: los tamales y el ponche de frutas.

El tamal (del náhuatl tamalli, que significa envuelto) es un nombre genérico dado a varios platillos americanos de origen indígena preparados generalmente con masa de maíz cocida normalmente al vapor, envueltos en hojas de la mazorca de la misma planta de maíz o de plátano, mashán o bijao, maguey, aguacate, canak e incluso papel aluminio o plástico. 


Pueden llevar o no relleno, el cual puede contener carne, vegetales, chile, frutas, salsa, etc.


 Además pueden tener sabor dulce o salado.

En la época clásica de los mayas, para el solsticio de invierno, el 21 de diciembre, los grandes señores Mayas se deleitaban con un bollo de masa cocida, la que mezclaban con carne de pavo, tepezcuintle o venado, posteriormente a la masa se le añadieron elementos gastronómicos como especias, aceitunas, alcaparras y chile pimiento, entre otros.

Conforme el paso de los años, esa comida se integró a las tradiciones de los guatemaltecos. 


Además, la tradición en Nochebuena es que las familias repartan tamales negros o colorados  a familiares y amigos, en señal de agradecimiento. Lo acompañan con chocolate, pan de yemas y ponche, después de que juntos participan en la Misa de Gallo, a las 12 de la noche.





Es costumbre en Guatemala degustar este platillo a la medianoche del 24 y del 31 de diciembre.


 Mientras la pólvora expresa la alegría de las fiestas de Navidad y de Año Nuevo, el paladar recibe el capricho de ese plato mestizo, conocido como el tamal; en las fiestas de navidad, en  las mesas de los hogares guatemaltecos pueden faltar el pavo, las uvas y manzanas durante las fiestas de fin de año, pero jamás los tradicionales tamales, dulces y salados. 

El tamal es tan famoso en Guatemala que existe hasta su versión dulce, el cual utiliza la misma masa de maíz, pero se condimenta con un recado dulce hecho a base de chocolate, almendra, ciruela, semillas y chiles. 

Los tamales colorados deben su nombre al achiote y al tomate, elaborados con masa de maíz relleno con recado, pasas, chiles, pollo, carne de res o de cerdo envueltos en hojas de plátano.

El Ponche de frutas, es una bebida dulce  que usualmente lleva en su composición piña, papaya, pasas, ciruela pasa y  cerezas, puede beberse fría o caliente y es infaltable en las celebraciones de Navidad y Año Nuevo en Guatemala.

Además, como mencionamos, se consumen toda clase de postres, dulces, otras bebidas como el rompope y el ponche de huevo, nueces, uvas , manzanas y en muchos hogares el pavo, costumbre sajona, está substituyendo a los tamales.


Dulces o caramelos

Gomitas

Chocolates en diversas formas y tamaños

Bastones de caramelo o pizarrines
Galletas surtidas

Marshmallows o angelitos


Buñuelos, molletes y torrejas



Tamal colorado

Casitas de chocolate

Ponche

Ponche Egg Nog


Nueces

Chocolates rellenos

Pavo, conocido en Guatemala como Chompipe, Guajolote  o Chunto

Uvas y manzanas

Turrón de Alicante








El árbol navideño es ya parte fundamental de la decoración en los hogares guatemaltecos, lamentablemente ha ido reemplazando paulatinamente a la elaboración de nacimientos o Belenes, que forman parte de nuestras ancestrales tradiciones.

Los antiguos germanos creían que el mundo y todos los astros estaban sostenidos pendiendo de las ramas de un árbol gigantesco llamado el "divino Idrasil" o el "dios Odín", al que le rendían culto cada año, en el solsticio de invierno, cuando suponían que se renovaba la vida. 

La celebración de ese día consistía en adornar un árbol de encino con antorchas que representaban a las estrellas, la luna y el sol. En torno a este árbol bailaban y cantaban adorando a su dios.








Cuentan que San Bonifacio, evangelizador de Alemania, derribó el árbol que representaba al dios Odín, y en el mismo lugar plantó un pino, símbolo del amor perenne de Dios y lo adornó con manzanas y velas, dándole un simbolismo cristiano: las manzanas representaban las tentaciones, el pecado original y los pecados de los hombres;  las velas representaban a Cristo, la luz del mundo y la gracia que reciben los hombres que aceptan a Jesús como Salvador. 


Esta costumbre se difundió por toda Europa en la Edad Media y con las conquistas y migraciones llegó a América.

Poco a poco, la tradición fue evolucionando: se cambiaron las manzanas por esferas y las velas por focos que representan la alegría y la luz que Jesucristo trajo al mundo.

Las esferas actualmente simbolizan las oraciones que hacemos durante el periodo de Adviento. 


Las esferas azules son oraciones de arrepentimiento, las plateadas de agradecimiento, las doradas de alabanza y las rojas de petición.

Se acostumbra poner una estrella en la punta del pino que representa la fe que debe guiar nuestras vidas.

También se suelen poner adornos de diversas figuras en el árbol de Navidad.


 Éstos representan las buenas acciones y sacrificios, los "regalos" que le daremos a Jesús en la Navidad.

















Santa Claus, Santa Clos o San Nicolás, es otra figura que no puede faltar en nuestros hogares. Antiguamente, en Guatemala se enseñaba a los niños que los regalos y presentes que aparecían a la orilla del nacimiento eran traídos por el Niño Jesús, que sabía con certeza quiénes se habían portado bien o mal. 

A partir de los setenta del siglo XX, Santa Claus empezó a tomar el lugar del Niño Jesús, en parte por la influencia comercial y cultural de los Estados Unidos y en parte por el alejamiento de muchos fieles del catolicismo

La imagen de Santa Claus, viejecito regordete y sonriente que trae regalos a los niños buenos el día de Navidad tuvo su origen en la historia de San Nicolás.






Existen varias leyendas que hablan acerca de la vida de este santo:

En cierta ocasión, el jefe de la guardia romana de aquella época, llamado Marco, quería vender como esclavo a un niño muy pequeño llamado Adrián y Nicolás se lo impidió. 


En otra ocasión, Marco quería apoderarse de unas jovencitas si su padre no le pagaba una deuda.


 Nicolás se enteró del problema y decidió ayudarlas. Tomó tres sacos llenos de oro y en la Noche de Navidad, en plena oscuridad, llegó hasta la casa y arrojó los sacos por la chimenea, salvando así a las muchachas.

Marco, quien quería acabar con la fe cristiana, mandó quemar todas las iglesias y encarcelar a todos los cristianos que no quisieran renegar de su fe. Así fue como Nicolás fue capturado y encarcelado. 


Cuando el emperador Constantino se convirtió y mando liberar a todos los cristianos, Nicolás había envejecido. Al salir de la cárcel, tenía la barba crecida y blanca y llevaba sus ropajes rojos que lo distinguían como obispo,  sin embargo, los largos años de cárcel no lograron quitarle su bondad y su buen humor.

Los cristianos de Alemania tomaron la historia de los tres sacos de oro echados por la chimenea el día de Navidad y la imagen de Nicolás al salir de la cárcel, para entretejer la historia de Santa Claus, viejecito sonriente vestido de rojo, que entra por la chimenea el día de Navidad para dejar regalos a los niños buenos.

El Nombre de Santa Claus viene de la evolución paulatina del nombre de San Nicolás: St. Nicklauss, St, Nick, St. Klauss, Santa Claus, Santa Clos.
















Los primeros villancicos que se conocen fueron compuestos por los evangelizadores en el siglo V con la finalidad de llevar la Buena Nueva a los aldeanos y campesinos que no sabían leer. Sus letras hablaban en lenguaje popular sobre el misterio de la encarnación y estaban inspirados en la liturgia de la Navidad. 

Se llamaban "villanus" a los  aldeanos y con el tiempo el nombre cambió a "villancicos". Éstos hablan en un tono sensible e ingenioso de los sentimientos de la Virgen María y de los pastores ante el Nacimiento de Cristo. 

En el siglo XIII se extienden por todo el mundo junto con los nacimientos de San Francisco de Asís.







El famoso "Stabat Mater Speciosa" es atribuido a Jacopone Todi (1230-1306), "Adeste Fideles" data del siglo decimoséptimo. Pero, éstos aires populares, e incluso palabras, deben de haber existido desde mucho tiempo antes de que fueran puesto por escrito.



Los villancicos favorecen la participación en la liturgia de Adviento y de Navidad. 

Cantar villancicos es un modo de demostrar nuestra alegría y gratitud a Jesús y escucharlos durante el Adviento ayuda a la preparación del corazón para el acontecimiento de la Navidad.


En los hogares católicos que tienen cimentada su fe es frecuente que a la medianoche, entre Nochebuena y Navidad, se le cante al Niño Dios el siguiente villancico:

    VENID PASTORCITOS



/Venid pastorcillos, venid a adorar,
Al Rey de los cielos, que ha nacido ya/.

El rústico pecho abrigo le da.
¿Por qué en un pesebre, por qué en un portal?
Humildes pastores, le van adorar
Y en Él reconocen al Rey de Judá.

Venid pastorcitos...

Con alma y con vida, podemos hallar,
Que Dios Niño y pobre nos dice llegar.
Su madre en los brazos, meciéndolo está,
Quiere adormecerlo, con dulce cantar.

Venid pastorcitos...

Venid pastorcillos, venid a adorar
al rey de los cielos que ha nacido ya
en rústico techo abrigo le dan
por cuna un pesebre, por templo un portal.

/Venid pastorcillos, venid a adorar,
Al Rey de los cielos, que ha nacido ya/.



Pastores y Reyes cabalgan a ver
Al Niño Divino que está por nacer
Ovejas y burros se van del corral
Por todo el camino habrán de marchar.

/Venid pastorcillos, venid a adorar,
Al Rey de los cielos, que ha nacido ya/.



En cuna de flores José lo acostó
María en sus brazos al Niño abrigó
La lana y la leche le dan su calor
Un burro, curioso, sus pies destapó.

/Venid pastorcillos, venid a adorar,
Al Rey de los cielos, que ha nacido ya/.



Camellos cargados van hacia Belén
Se apuran, es tarde, y puede llover
La luna, galante, da luz a su andar
Las nubes se apartan, el sol brillará.

/Venid pastorcillos, venid a adorar,
Al Rey de los cielos, que ha nacido ya/.



Se conoce de villancicos provenientes de la época colonial, que lamentablemente no tienen difusión popular. Sin embargo, Guatemala cuenta con sus propias interpretaciones, hechas en marimba, de melodías y  villancicos navideños.




Los comerciales en Guatemala, también tienen un sabor especial. Recuerdo que a principios de la década de los setenta los Almacenes Paíz iniciaban, en los primeros días de diciembre, con un segmento dedicado a las novedades en juguetes conducido por el desaparecido Marco Antonio Rodríguez. Existieron muchos comerciales que hicieron época como los de Kellog´s, Marlboro, los osos de Coca Cola, B yB y muchísimos más de innegable calidad.


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Existen dos acontecimientos culturales navideños que, con el paso del tiempo, se han constituido en parte fundamental de la tradición chapina, particularmente en la capital, uno es la temporada de conciertos navideños de la Orquesta Sinfónica Nacional  y el otro una serie de estampas llamadas Nueces y Cascabeles.









Cuando no existía el cable de televisión, los canales guatemaltecos transmitían, en horario de las seis de la tarde originalmente y luego por la mañana, programas que nosotros conocíamos como especiales navideños, de los cuales los más famosos fueron los producidos por Rankin / Bass.

 En la actualidad esa costumbre se ha perdido y esporádicamente programan alguno hasta el 24 de diciembre.











En esencia, lo que adelante veremos son las cosas que hacen tan especial la Navidad Chapina, sus colores, sus aromas,  sus  asombrosos elementos, que hacen que quienes estamos acá no nos queramos ir y que, aquellos que se han ido, sueñen con el día del regreso.


Semillas de pino, conocidas en Guatemala como chicharras

Chicha y Pata de Gallo

Flor de Pascua, oriunda de Mesoamérica

Gusano de pino

Pata de Gallo

Chicha y manzanilla


Manzanilla



Chicha : planta de Guatemala con propiedades somníferas.

Musgo

Hoja de palma

Artesanía nacional

Pastores de barro



Aserrín coloreado para la elaboración de nacimientos




Luces navideñas


Niño Dios



Ovejas de tuza



Velas y candelas aromáticas






Abies guatemalensis, el pinabete especie única en el mundo originaria de Guatemala, despide un olor maravilloso, lamentablemente se encuentra en vías de extinción.


Paxte



Pino, utilizado en lugar del pinabete



Incienso y mirra, vitales en la liturgia

Ranchitos





Las pastorelas son una representación en acto de la navidad, que se acostumbran a realizar en diferentes iglesias del país, por lo que forman parte de las actividades de la temporada navideña.










En el año 1223 San Francisco de Asís dio origen a los pesebres o nacimientos que actualmente conocemos, popularizando entre los laicos una costumbre que hasta ese momento era del clero, haciéndola extra-litúrgica y popular. La presencia del buey y del burro se debe a una errónea interpretación de Isaías 1, 3 y de Habacuc 3, 2 (versión "Itala"), aunque aparecen en el magnífico "Pesebre" del siglo cuarto, descubierto en las catacumbas de San Sebastián en el año 1877.

Los nacimientos en Guatemala fueron introducidos por el Hermano Pedro de Betancurt en el siglo XVII.

En Guatemala, la costumbre del misterio de Navidad empezó con el Santo Hermano Pedro de Betancurt (1626-1667), quien, se dice, durante el Adviento llevaba por las calles un sombrero donde colocaba una imagen del Niño Jesús y otros motivos de la época, a la vez que exhortaba a la gente a prepararse para esa fiesta. 


Probablemente fue asiduo de las incipientes pastorelas y los autos sacramentales, obras de teatro sacro que vio representar de niño en su nativa Tenerife, en las afueras de los templos. 


Acaso presenció el auto navideño Entretenimiento en obsequio de la Guida a Egicto, compuesto por su contemporánea Sor Juana de Maldonado y Paz.


En el templo del Hospital de Belén se tiene información de que para 1769, en el altar mayor, habían dos misterios, cada uno con imágenes de la Virgen María, San José y el Niño Jesús, de tamaño natural. 


En otras congregaciones, como sucedió con las religiosas de Capuchinas, existió una encargada de cuidar a los “niños Jesuses”; es decir, una monja cuya actividad principal era mantener el aseo y reverencia de las imágenes que con esta advocación existieron en ese convento.


Por lo regular, el escenario del nacimiento se desarrolla en un rancho de paja y al Niño se le recuesta sobre el heno de un pesebre. Conforme pasaron los años se le colocaron otros elementos como un ángel que porta una filacteria que dice: “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres de buena voluntad”, con el propósito de rememorar la figura celestial que se le aparece a unos pastores y les revela el acontecimiento. 


Asimismo, se le incorporaron imágenes de pastores, ovejas, músicos, campesinos, mercados y otras como la de San Francisco de Asís o San Miguel Arcángel. 

Por último aparecieron los tres reyes magos de Oriente, con peculiares vestimentas y que portan cetros y dones con los que ofrecen oro, incienso y mirra. A estos, cada día, se les acerca al pesebre, para que el 6 de enero luzcan a los pies del Niño. 

Muchas de las imágenes se encuentran en los principales templos católicos del país, en museos y en colecciones privadas —de estos últimos propietarios, algunas piezas están registradas en el Instituto de Antropología e Historia, del Ministerio de Cultura y Deportes—.


En estas figuras predominan los estofes y su acabado barroco —un término que deriva del portugués barrueco, que alude a una perla de forma irregular—. Este estilo —que sustituyó a otros como el renacentista y el manierista— tuvo su apogeo en Santiago de Guatemala, hoy Antigua Guatemala, hasta finales del siglo XVIII.


En dicha imaginería predomina la policromía, dentro de su variedad no estofada, estofada sobre láminas de plata o de oro, sobre paños encolados y vestidura a veces con piedras semipreciosas.


Para dar realismo también era común colocarles ojos de vidrio, práctica que se popularizó, en principio, en Andalucía, España, en el siglo XVII. 


Para ello se fabricaban moldes cóncavos de madera, en los cuales se vaciaba vidrio líquido. Al solidificarse, se pintaban y se colocaban en las órbitas de la figura.

Durante el siglo XVII se popularizaron las imágenes de la Sagrada Familia, San José y el Niño, y el Ángel de la Guarda.

La figura humana aparece redimida de su miseria, elevada dentro de su humildad y que, de alguna manera, hace transparente el alma. Se enfatizan los contornos y se deja a un lado lo simétrico.

Con el avance del siglo XVIII penetró la influencia del rococó, la etapa final del Barroco, en la que se observan figuras de Santos con peinados o pelucas a la francesa.

Hoy, por eso, los altares neoclásicos de la Ciudad de Guatemala tienen retablos y esculturas barrocas que alguna vez se observaron en Antigua Guatemala.

En tanto, las figuras coloniales de este país, por lo regular, son atléticas a proporción, y con una pequeña deformación constante en la parte inferior del abdomen, lo cual es notorio en los cristos y en las esculturas del Niño Dios —considerado fuera de lo normal en el cuerpo de un niño—.

Como parte de la función evangelizadora en el Reino de Guatemala se dio a conocer a Jesús en los momentos más simbólicos de su vida: Pasión, Muerte y Resurrección. 


En la infancia se le representó como un recién nacido, sin pañal (siglos XVII y XVIII), y el resplandor de las tres potencias. Durante los siglos XVI y parte del XVII, al Niño lo lleva la Virgen del Rosario; tiene vestido y está dormido.


El Dulce Niño se le llama al de una edad de 5 a 7 años, en actitud de bendecir. Algunos llevan la esfera que representa al Universo. 


También es importante la representación del Niño Jesús en las mismas actitudes de la Pasión de Cristo, como Niño Nazareno, cuyo ejemplo más notorio es el de la iglesia de La Merced, del siglo XVIII, llamada Niño de la Demanda.


En esa misma iglesia existe el Niño Ecce Homo (siglo XVIII). Estos casos forman parte de las ideas apócrifas sobre un sueño de la Virgen María, que anuncia el padecimiento de su hijo Jesús en la figura del Niño. 


Cabe mencionar al Niño vestido de sacerdote, que se representa sentado, como sucede con el Niño de Amatitlán (siglo XVII).


Otras representaciones del Niño Jesús son el del Nazareno y Jesús del Pensamiento, así como su advocación del Dulce Nombre de Jesús y su Niño Salvador del Mundo .




Esta llamativa expresión artística hace reseña desde sus orígenes al Belén descrito en la Biblia. En la actualidad, los Nacimientos chapines son protagonistas en muchos hogares de fe católica. 

Después de sus inicios soberbios, solemnes y lujosos, fabricados de madera tallada, oro y otros materiales preciosos, los nacimientos se han vuelto coloridos y aromáticos gracias al aserrín, el pino, la manzanilla, incienso y muchas otras texturas que hacen de ésta, una hermosa manifestación de arte, tradición y fe. Imágenes de yeso, tuza o hasta cartón, le dan un toque navideño a los hogares, oficinas y hasta calles de Guatemala.


Como dato curioso, muchos detalles rodean la centenaria tradición de los nacimientos guatemaltecos, por ejemplo:
  • Incluir pino como base del nacimiento.
  • Tapar al Niño Dios hasta el 24 de diciembre a las 12 de la noche.
  • A media noche del 24 de diciembre, cada uno de los presentes arrulla la imagen del Niño Dios.
  • Rezar una novena que concluya el 2 de febrero, día de Nuestra Señora de Candelaria.
  • Sentar la imagen del Niño Dios simbolizando que los días han pasado y él ha crecido
  • Robarse la imagen del Niño Dios y luego devolverla durante una gran fiesta ofrecida por la familia víctima del “secuestro”




























Es tradición también, que se coloquen nacimientos en todas las Iglesias Católicas del país













Se denomina popularmente Misa de Gallo a la misa que se celebra en la medianoche (o poco antes) de Navidad, de esta forma se recibe al día de Navidad como la conmemoración del nacimiento de Jesús. 

Debe decirse Misa de Gallo y no Misa del Gallo. Esta misa es conocida popularmente con el nombre de "Misa de los pastores".



Sixto III (siglo V d.C.), introdujo en Roma la costumbre de celebrar en Navidad una vigilia nocturna, a medianoche, “en seguida de cantar el gallo”, en un pequeño oratorio, llamado "ad praesepium", "ante el pesebre", situado detrás del altar mayor de la Basílica Santa María La Mayor de Roma. 

Esta expresión se debe a que los antiguos romanos denominaban el Canto del Gallo al comienzo del día, a la media noche. Se quedó con el nombre de Misa del Gallo la misa que se celebraba a esta hora.







En los hogares con fuerte tradición católica suele rezarse la Novena al Niño Dios, que comienza así:



Benignísimo Dios de infinita caridad que nos has amado tanto y que nos diste en tú hijo la mejor prenda de tú amor, para que, encarnado y hecho nuestro hermano en las entrañas de la virgen, naciese en un pesebre para nuestra salud y remedio; te damos gracias por tan inmenso beneficio.

 En retorno te ofrecemos, Señor, el esfuerzo sincero para hacer de este mundo túyo y nuestro, un mundo más justo, más fiel al gran mandamiento de amarnos como hermanos. 

Concédenos, Señor, tu ayuda para poderlo realizar. 

Te pedimos que esta navidad, fiesta de paz y alegría, sea para nuestra comunidad un estímulo a fin de que, viviendo como hermanos, busquemos más y más los caminos de la verdad, la justicia, el amor y la paz. 

Amén.








Quien no ha estado en Guatemala un 24 de diciembre a las doce de la noche, no se puede imaginar la alegría que ronda en el ambiente cuando las ametralladoras empiezan a tronar al unísono y al cielo se levantan miles de juegos pirotécnicos y en cada casa los niños disfrutan quemando volcancitos y estrellitas. Es realmente algo inolvidable y maravilloso.













Los señalados con la letra C son los famosos saltapericos, que fueron prohibidos ya que mucha gente decidía suicidarse con ellos








Es costumbre en Guatemala, que los obsequios navideños se entreguen el día 24 de diciembre a las doce en punto de la noche.




Pasadas las fiestas de Nochebuena y Navidad, se produce a media semana la celebración del día de los Santos Inocentes, en conmemoración a la matanza que Herodes realizó con los niños judíos.

 Es notable que este día, antiguamente, los chapines eran muy dados a jugar bromas pesadas a sus prójimos o a inventar cosas realmente increíbles. Esta tradición va desapareciendo poco a poco.





Algunas veces, algún gracioso decide robarse al Niño Jesús, el cual es devuelto a su dueño original después de la Fiesta de Candelaria, lo malo es que es el dueño quien debe preparar la fiesta para recibir a su Niño nuevamente, ¡qué de al pelo!





La celebración del año nuevo se realiza de la misma forma que la Navidad, con la única advertencia de que no se reciben regalos ese día. De unos años para acá esta celebración está perdiendo su calidad de fiesta hogareña y muchos chapines, a semejanza de otros países, prefieren  pasarla en la playa, en discotecas u hoteles.






Todavía, en algunos hogares guatemaltecos se acostumbra escuchar el Brindis del Bohemio, pasada la  media noche.








El día uno de enero de cada año, a partir de la institución del nuevo Calendario Litúrgico, promulgado el 21 de marzo de  1999, la Iglesia Católica, celebra la solemnidad de Santa María Madre de Dios.



Tomás Parra Sánchez en su Diccionario de los Santos,  informa que la piedad mariana se desarrolló desde los siglos III y IV y en el año 431 el Concilio de Éfeso proclamó a la Santísima Virgen María, como "Madre de Dios".



Los Padres de la Iglesia, según Parra Sánchez, reconocieron el lugar especial de María en el misterio de la salvación, dándose a partir de los sucesos mencionados la antigua fiesta a la Madre de Dios, la cual no tenía una fecha fija y se realizaba en diferentes momentos según los lugares y países. Hasta que se estableció el día uno de enero conforme el nuevo Calendario Litúrgico.



A su vez Mario Sgarbosa y Luis Giovannini en su libro Un Santo para cada día, refieren que esta solemnidad es la primera fiesta mariana que apareció en la Iglesia occidental, reemplazando la costumbre pagana de las "strenae", porque los ritos de ésta contrastaban con las celebraciones de las fiestas cristianas.



El "Natale Sanctae Mariae" como celebración,  dicen Sgarbosa y Giovannini, se inicia en Roma hacia el siglo VI, factiblemente unido a la dedicación de una de las primeras iglesias marianas de esa ciudad, siendo esta la de Santa María Antigua en el Foro Romano.



Estando la liturgia unida a la de Navidad, -- continúan Sgarbosa y Giovannini -  al día uno de enero se le llamaba "in octaba Domini", para recordar el rito que se realizó a los ocho días del nacimiento del Señor y se leía el Evangelio de la circuncisión, iniciándose así el nuevo año. 



Existe en la Parroquia de San Juan Bautista del municipio de San Juan Sacatepéquez del departamento de Guatemala, una escultura de vestir de la Virgen María, cuya advocación es del Rosario y los fieles de la misma por tradición de generaciones, por celebrarla los días cinco y seis de enero la  conocen  y denominan  como Virgen de Reyes.



Esta imagen no está a veneración pública en la iglesia parroquial, porque la misma es a la vez una Virgen peregrina que por tiempos inmemoriales ha visitado cada semana del año a una familia de la Villa de San Juan.



En cada hogar sanjuanero al que llega, se le coloca en un lugar especial de la casa, ornamentándosele toda la semana con bellas flores que producen las manos campesinas del municipio en sus terrenos de cultivo. 



Se le recibe con regocijo y los miembros de la familia le rezan con devoción el rosario cada día y al ser trasladada a otra casa se entrega a los miembros del Grupo Sagrada Familia, quienes son los encargados de su veneración y celebración mediante  una donación económica, la cual servirá para sufragar en parte los gastos de su fiesta. 


La siguiente es una estampa narrada por el Lic Gabriel Morales Castellanos:-...el día cinco de enero a partir de las tres de la tarde, se colocaba en su anda procesional a la imagen de la "Virgen de Reyes", en la calle enfrente de la casa de la señora Ángela García Manzo.



A partir de ese momento se cerraba la calle a la locomoción de las personas y tránsito de vehículos, se regaba hoja de pino que junto con el pon y el incienso aromatizaban el espacio, así también se ornamentaban los exteriores de las casas de esa calle.



En ese espacio se colocaba el conjunto de marimba conocido como Marimba Maya, posteriormente denominada Flor Sanjuanera, que amenizaba esa tarde y parte de la noche con las piezas populares de ese entonces la presencia de la Virgen. 



Es importante recordar que a estas calles donde estaba colocada la Virgen en su anda, llegaba la población a verla, venerarla y acompañarla y la señora Ángela García Manzo  junto  su familia, brindaban a los asistentes platillos típicos de la temporada y tazas de ponche. 



A esta actividad del día cinco de enero se le denominaba y sigue denominando "La entrada de la Virgen", porque a las veinte horas eran levantadas sus andas y cargada en procesión hacia la iglesia parroquial. 



En su recorrido las personas asistentes, iluminaban el movible espacio sagrado con velas y un conjunto de banda amenizaba el cortejo con música acorde al ciclo folklórico de la Navidad.


Al día siguiente se celebraba en la iglesia una solemne misa por la mañana y a partir de las diecinueve horas salía a las calles, en su tradicional procesión denominada del día de Reyes, nuevamente amenizada con la música de una banda y sanjuaneras y sanjuaneros que la acompañaban, indicando que tanto para esta procesión como para la del día anterior se quemaban cantidad de fuegos pirotécnicos y toritos de luces.


En la actualidad, esta actividad se sigue realizando el cinco y seis de enero, habiendo cambiado la sede de la casa de donde sale la procesión el día de la entrada...


Algunas familias de donde sale la Virgen el día cinco, aparte de marimba han agregado un conjunto de zarabanda para que amenice la breve estancia de la imagen esa tarde y se sigue convidando a los asistentes a degustar un manjar de la gastronomía de la época, la misa solemne del día seis y el tradicional cortejo procesional continúan y espero que así siga siendo por muchos años más esta tradición. 


Al día siguiente la imagen de la Santísima Virgen María, es trasladada a la casa de la familia que la recibirá por una semana y así será por el resto del año hasta que llegue el momento de realizar nuevamente su celebración.



Es de esta manera como la población católica de la Villa de San Juan Sacatepéquez ha celebrado por años y celebra en la actualidad a la Santísima Virgen María en su solemnidad de Madre de Dios el día de Reyes o de la Epifanía. 


 San Juan fue una localidad administrada durante la época de la dominación hispánica por la Orden de predicadores de Santo Domingo de Guzmán. 

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La tradición manda que a las doce de la noche del año nuevo, en los hogares donde se elabora nacimiento se siente al Niño Jesús, ya sea sobre un mullido colchón de paxte,paja,  en algodón,  cabello de ángel o, en su defecto, en sillitas de madera que venden en los puestos  de artículos navideños y que simbolizan el trono del niño santo que ha nacido.



EL ROBO DEL NIÑO JESUS
















EPIFANIA 
DIA DE REYES


Esta fiesta tiene un origen en la Iglesia de Oriente.
A diferencia de la región europea, el 6 de enero en la región de Egipto y Arabia se celebraba el solsticio, festejando al sol victorioso con evocaciones míticas muy antiguas.
Epifanio explica que los paganos celebraban el solsticio invernal y el aumento de la luz a los trece días de haberse dado este cambio; nos dice que los paganos hacían una fiesta significativa y suntuosa en el templo de Coré.
Mientras en Oriente la Epifanía es la fiesta de la Encarnación como la venida de la carne y manifestación de la divinidad; en Occidente se celebra con esta fiesta la revelación de Jesús al mundo pagano, la verdadera Epifanía.
La celebración gira en torno a la adoración a la que fue sujeto el Niño Jesús por parte de un grupo de magos (Mt 2 1-12) como símbolo del reconocimiento del mundo pagano de que Cristo es el salvador de toda la humanidad.
De acuerdo a la tradición de la Iglesia del siglo I, se relaciona a estos magos como hombres poderosos y sabios, posiblemente reyes de naciones al oriente del Mediterráneo, hombres que por su cultura y espiritualidad cultivaban su conocimiento de hombre y de la naturaleza esforzándose especialmente por mantener un contacto con Dios.
Del pasaje bíblico sabemos que son magos, que vinieron de Oriente y que como regalo trajeron incienso, oro y mirra; de la tradición de los primeros siglos se nos dice que fueron tres reyes sabios: Melchor, Gaspar y Baltazar


Hasta el año de 474 AD sus restos estuvieron en Constantinopla, la capital cristiana mas importante en Oriente; luego fueron trasladados a la catedral de Milán (Italia) y en 1164 fueron trasladados a la ciudad de Colonia (Alemania), donde permanecen hasta nuestros días.







La Rosca de reyes es una tradición meramente cristiana en la que se cuenta que 3 Reyes Magos fueron a adorar al niño Jesús, sus nombres: Melchor, Gaspar y Baltazar. Estos Reyes salieron de Persia con ofrendas de oro, incienso y mirra a lo que cada una tenia un significado especial.

En Guatemala, posiblemente por influencia mexicana,  tal nacimiento se incorpora a la Rosca de Reyes a la cual se le introduce un muñequito plástico  escondido en su interior que representa el día en que Jesús tuvo que ser escondido y protegido en lo que se conoce como “el Día de los Inocentes” cuando el Rey Herodes ordenó que se matara a todo recién nacido o menor de tres años de edad para impedir la llegada del Mesías y asi evitar ser destronado. 

Además por el hecho de contener al muñequito, era tradición que aquella persona a la que le tocara el muñeco debería convidar tamales  (por ser el alimento prehispánico) y chocolate (que se consideraba alimento de Dioses) o ponche para compartirlos el día 2 de febrero conocido como el Día de la Candelaria .






En continuidad a la tradición, en la Epifanía o Día de Reyes, al Niño Jesús, que ha permanecido sentado, se le coloca su vestido, hecho a la medida y su corona o resplandor. 





La fiesta de Candelaria se celebra del 25 de enero al 2 de febrero, con esta fiesta termina el ciclo navideño y es el momento de quitar árboles, adornos y nacimiento. Se acostumbra rezar una novena a la Virgen de Candelaria y en familia se degusta por última vez el ponche.


2 comentarios:

  1. Gracias vos Gatochapin, vinieron a mi mente bonitos recuerdos de mi infancia, especialmente en las posadas. Gracias Mano.

    Juan Carlos Chavez.

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  2. ..q exelente esta este post..buscando cosas para mi proyecto de programacion,, y pare hasta aca..!"
    hahah nitido..!"
    .y en plena vispera navideña es mi cumple,,, igual m vinieron muchos recuerdos a mi mente..!"

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