jueves, 31 de marzo de 2011

CUARESMA Y SEMANA SANTA EN GUATEMALA










LA CUARESMA



(latín: quadragésima, "Cuadragésimo día" 


(antes de la pascua)


Es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararse a la gran fiesta de la Pascua. Es el  tiempo para arrepentirse de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.

La Cuaresma dura 40 días; comienza el miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. 











A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, se hace un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que se deben vivir como hijos de Dios.








El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.




En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. 










Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.








Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. 









En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.









40 días

La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. 










En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.







En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.




La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. 











Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.








SEMANA SANTA


 Entre el domingo de Ramos y el domingo de Resurrección el Cristianismo celebra la semana más importante del año, Semana Santa, conmemorando la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús (aunque en algunos lugares se festejan también los dos días anteriores al domingo de Ramos, conocidos como el viernes de Dolores y el sábado de Pasión).

Los cristianos conmemoran durante la Semana Santa, la entrada de Jesús a Jerusalén, cuando todo el pueblo lo alabó como rey con palmas (domingo de Ramos), la última cena de Cristo (Jueves Santo) en la que, según el Nuevo Testamento, Cristo ofreció pan y vino a sus apóstoles, dando origen a la Eucaristía o Comunión.






 También se conmemora la muerte de Cristo en la cruz (Viernes Santo), su día de reposo en el sepulcro (Sábado Santo o Sábado de Gloria) y, finalmente, su posterior Resurrección (domingo de Resurrección o Pascua de Resurrección).

Los primeros cristianos reinterpretaron la antigua fiesta de Pascua (el "paso" del invierno a la primavera) en su celebración de la Resurrección






El cálculo de la pascua fue motivo de discrepancia hasta que Dionisio el Exiguo convenció a los romanos de hacerlo según el cálculo alejandrino, a partir del equinoccio de primavera (21 de marzo). 


Así, para calcular la fecha de Semana Santa hay que tener en cuenta que el Viernes Santo siempre es el primer viernes después de la primera luna llena posterior al equinoccio de primavera. 


De esta manera, la Semana Santa es una celebración movible que puede tener lugar en fechas tan dispares como el 22 de marzo o el 25 de abril.









SEMANA SANTA EN GUATEMALA








Es en este país, Guatemala,  donde se realizan las Procesiones,  las cuales  conmemoran la pasión , muerte y resurreccion de Jesucristo y se llevan a cabo en la época de la Cuaresma y la Semana Santa.








Como es habitual, éstas consisten en procesiones multitudinarias en las que yace una imagen de Jesucristo,llevando en sus hombros la redencion espiritual del mundo sobre un anda (mueble de madera en forma de mesa larga y sin patas) y que es llevada por los devotos cargadores, más comúnmente llamados "Cucuruchos".







En cada anda procesional se expone un mensaje catequético, elaborado de tal manera que sea comprensible para todos.





El tema es de lo más variado, puede ser relacionado a un pasaje bíblico o cualquier otro. 


También se representan temas eclesiásticos , además, están los temas doctrinales.



Para elaborar el adorno del anda, los directivos de una asociación, hermandad o cofradía se reúnen y deciden cuál será el tema a desarrollar. 


Una vez tomada la decisión, las personas encargadas de confeccionar el adorno toman la responsabilidad de terminarlo en el plazo acordado. 



Generalmente los últimos detalles se colocan unos minutos antes de la salida del cortejo procesional, lo que mantiene a todas las personas involucradas en una gran tensión de trabajo.



En las hermandades y asociaciones más grandes se acostumbra guardar un secreto riguroso sobre el tema a desarrollar con el adorno, para evitar que cualquier otra tome algunos elementos y se repitan en la misma Semana Santa o Cuaresma. 




Las andas procesionales más grandes llegan a tener más de 150 cargadores, esto ocurre  solamente en la ciudad capital, ya que en el interior del país, en especial Antigua Guatemala  y Quetzaltenango, sólo  llegan a tener entre 70 y noventa cargadores.


Generalmente no llegan a ser más grandes, dado el tamaño de las calles y avenidas, ya que los cortejos fúnebres, dependiendo de su tamaño, pueden tardar hasta veinte minutos en cruzar de una calle a una avenida o viceversa, con un trayecto total de hasta 7 horas o más, en los principales puntos de la ciudad.


Los timoneles son los encargados de dirigir el rumbo de las andas procesionales y regular la velocidad con la que éstas se desplazan

Aunque durante la Semana Santa se realizan Cortejos Procesionales en los 334 municipios del país, especialmente referidos a  El Santo Entierro,  el Viernes Santo por la tarde-noche, son tres ciudades, las que se destacan por sus celebraciones de Semana Santa ó Semana Mayor, siendo éstas: la Antigua Guatemala, La Ciudad Capital y Quetzaltenango.




Realizándose en las primeras dos mencionadas, procesiones y velaciones durante todos los domingos de la cuaresma, con la imagen de Jesús con la cruz a cuestas - denominada Jesús Nazareno- acompañado de la imagen de la Virgen de Dolores, San Juan y María Magdalena.







Quetzaltenango es la única ciudad de este país y del mundo, en la que se realizan romerías todos los viernes de cuaresma en las diferentes iglesias que realizan procesiones durante la Semana Santa. (Un viernes le toca a cada iglesia). 




Durante la década de los años 1950-1960, las procesiones con las que se conmemora anualmente la Semana Santa en Guatemala experimentan profundos cambios e innovaciones que contribuyeron a su suntuosidad y solemnidad. 






Puede decirse que a partir de esa década, uno de los signos característicos de los cortejos procesionales fue la grandiosidad.














La actual celebración de la Semana Santa en el país nació en el siglo XVI, cuando se
 establecen en el país las primeras cofradías y hermandades.




Es cuando comenzaron a salir las procesiones.
Después de los terremotos de Santa Marta, en 1774, por orden real la ciudad de
Guatemala fue trasladada.

 Y con ella el ayuntamiento, sus armas, patronos y prerrogativas.

El Gobierno, sus dependencias y los distintos grupos de poder, entre ellos las cofradías, se movieron al Valle de la Ermita.




De esa manera, las cofradías y hermandades trasladaron también sus imágenes religiosas y continuaron con la agenda y ordenanzas que tenían en Antigua Guatemala.

Las procesiones eran parte de la institucionalidad de la ciudad, por lo que las hermandades viajaron con sus principales imágenes y liturgia y celebraron las procesiones en los mismos días que acostumbraban hacerlo en la Ciudad de Santiago.




En la capital se encuentran ahora las advocaciones originales de la 
época de la colonia, como El Señor de Santo Domingo, Jesús de Candelaria, Señor de San José y el Señor de la Cruz del Milagro.

Por ello, la Semana Santa que se celebraba en la Ciudad de Santiago fue trasladada al Centro Histórico capitalino.




La de origen colonial es llevada a la Ciudad de Guatemala de la Asunción, mientras que la de Antigua Guatemala, como se le llama a partir de 1799, se desarrolla con el resurgimiento de esa ciudad, con el advenimiento del café y la cochinilla.

Esos cultivos aceleraron el crecimiento poblacional y la prosperidad de las familias que no se habían mudado, quienes retomaron las tradiciones y rituales católicos.




En Antigua Guatemala las procesiones se volvieron a celebrar, pero no con las imágenes originales, sino con aquellas que fueron dejadas después del traslado.

Estas son advocaciones coloniales, pero no de las que usaron en las procesiones originales. 




De las actuales procesiones de Antigua Guatemala, la única advocación original que fue utilizada en procesión es la de San Bartolo. Es una imagen del Señor de La Caída, que era utilizada como paso en la procesión de San Jerónimo, que fue convertida en Nazareno cuando fue llevada a la aldea San Bartolomé Becerra.

De esa cuenta surge una Semana Santa propia de Antigua Guatemala,  es una semana decimonónica, que alcanza su magnificencia en el siglo XX.




Esas procesiones tienen identidad o escuela propia, que se nota en la forma de cargar las andas, la indumentaria de los cucuruchos y otros aspectos.




A diferencia de la capital, el anda no deja de moverse, ni con el cambio de turno de los cargadores; los cucuruchos no utilizan horquilla para apoyarse, y el diseño de la túnica no tiene paletina.




El traslado dejó vacío el centro de la ciudad  y quienes se quedaron, vivían en la periferia. Acomodaron la liturgia católica, pero la Semana Santa colonial se mueve con el traslado.




Habían cuatro vicarías, Candelaria, San José, San Sebastián y Los Remedios en Antigua Guatemala

En 1799, la audiencia reconoció el derecho de los vecinos que no se trasladaron para ser dirigidos por el ayuntamiento y se nombró uno nuevo.  A partir de entonces se empezó a denominar a la ciudad Antigua Guatemala.




La actual Hermandad de Jesús Nazareno de la Merced de Antigua Guatemala se deriva de la cofradía de San Jerónimo, la cual fue fundada en 1675.

De 1760 a 1770 se fundó la Cofradía de la Preciosa Sangre, en el templo de la Escuela de Cristo, antecesora de la actual Hermandad del Señor Sepultado.


 WÁLTER SACTIC Y LEONEL SIÓN






LOS CUCURUCHOS



 



















Es costumbre, entre los fieles cargadores el arrodillarse y persignarse antes de  que la imagen de su devoción llegue al lugar en donde les corresponde su turno


















Palestinos




Es común ver como el colorido de una tradición ancestral se convierte en un legado heredado a través de los años. 



Dentro de las inacabables filas de cucuruchos, se pueden  apreciar a pequeños cucuruchitos, devotos cargadores del mañana, así como a pequeños romanos que seguirán las huellas de sus padres, para de esta forma inmortalizar una tradición a base de fe y amor para con Jesús.






PROCESIONES INFANTILES 
DE PASIÓN 
EN GUATEMALA

La participación infantil en las procesiones de Pasión es actualmente una de las principales fuentes de manutención de estas tradiciones en el medio guatemalteco, al extremo que existen procesiones específicas para niños, organizadas por las iglesias en la capital y el interior de la república, por lo que se convierten en otro de los atractivos peculiares que hacen de de las conmemoraciones de Cuaresma y Semana Santa en un hecho único al resto del mundo.































No solo los cucuruchos, acompañan a Jesús durante su recorrido, en algunos cortejos procesionales, el imponente y elegante escuadrón de romanos se hace presente dentro de la Semana Santa del guatemalteco.



Entre los promotores de estas innovaciones se encuentra don  Mario Ruata Asturias, quien promovió el engrandecimiento de las andas que portan a una de las imágenes más queridas para el pueblo de Guatemala como lo es Jesús de los Milagros, que se venera en la Iglesia de San José, en la Nueva Guatemala de la Asunción.




Durante la  gestión de don  Mario Ruata Asturias como presidente de la Asociación de devotos cargadores de la referida imagen, fue transformada la procesión del domingo de ramos, cambiando su corpus estructural incorporando el escuadrón de romanos que acompañan el cortejo, integrado por devotos que desfilan revestidos a la usanza de los soldados romanos de la época, quienes portan la Cruz Alta parroquial flanqueada por dos ciriales, el pliego de la sentencia a muerte de Jesús emitida por el procurador Poncio Pilato con su escolta de lanceros y los cuadros de las estaciones del Vía Crucis con los estandartes de la agrupación, además interpretan fanfarrias que abren el paso del cortejo. 


El Escuadrón de Romanos del Santuario Arquideocesano del Señor San José, está conformado por 114 integrantes, de los cuales siete son oficiales, estos son los únicos que pertenecen a la Asociación de Jesús Nazareno de los Milagros “Rey del Universo” (nombre que lleva la hermandad), los cuales se reúnen constantemente.


 Los otros 107 romanos solo participan en la procesión de domingo de Ramos.




Para ser Romano, se debe tener una estatura mínima de un metro con cuarenta y cinco centímetros de pies a hombros, y tenerle fe, amor y devoción a la Consagrada Imagen de Jesús Nazareno de los Milagros, el cual sale en procesión cada domingo de Ramos.



Otras Hermandades, como la de San Bartolomé de Becerra también han incorporado los escuadrones de romanos a sus cortejos procesionales.













En Guatemala todas las procesiones van acompañadas de las marchas fúnebres, un género musical exclusivo de de este país, es el segundo tipo de música más famosa de Guatemala después de la marimba.















Casi todas las marchas fúnebres han sido compuestas por guatemaltecos, exceptuándose únicamente las marchas fúnebres de Frédéric François Chopin y de Beethoven.






















En las conmemoraciones de Cuaresma y Semana Santa se resume todo el espíritu y la idiosincrasia del guatemalteco, pues el guatemalteco ha hecho de la pasión y muerte de Cristo la expresión más genuina de su personalidad colectiva.




Es la fiesta que parte en su esencia de la espiritualidad más profunda, donde se combinan indisolublemente las ancestrales creencias mayas con el fervor del cristianismo occidental, por lo que el respeto y el recato pernean todo el espacio sagrado de estos días, que se convierten en el año completo.




Pero a su vez y sin lugar a dudas la Semana Santa, es la gran fiesta del guatemalteco, se encarga de cohesionar a la familia nuclear, sus amistades espirituales y sociales y convierten la convivencia colectiva en un canto a la hermandad.




 Guatemala no podría entenderse sin la Semana Santa; por algo los guatemaltecos inventaron las marchas fúnebres, las procesiones de Nazarenos, llevaron a su máxima expresión el arte efímero de las alfombras de aserrín e hicieron una creación inusitada de cada velación


Familias que se unen, que viajan del exterior sólo para cargar a sus santos. 


Turnos que se heredan de generación en generación, Señores y Vírgenes que se convierten en amigos íntimos y entrañables.

Por tanto, la Semana Santa es una fiesta afana que debe entenderse como la máxima expresión de la nacionalidad y del alma colectiva del guatemalteco, de todas las clases sociales y de los cuatro pueblos que habitan ese envoltorio mágico del Centro de América.

Guatemala, además de ser un país multiétnico, pluricultural y plurilingüe, también se caracteriza por ser una nación plurireligiosa desde los tiempos de la colonización y evangelización, en donde los procesos históricos y culturales llevaron a la sincretización de las ideas sacras. 


En tal sentido, hasta el siglo XIX, en Guatemala convivían la religión católica en su vertiente oficial y popular y la religiosidad maya en forma oculta.

A partir del siglo XX, con la Reforma Liberal, surgen la libertad de cultos y las denominaciones religiosas no católicas que han ido creciendo hasta nuestros días.


 Las procesiones de Semana Santa caracterizan el sentir del católico guatemalteco, siendo su mayor expresión de tradición y fe, los cortejos procesionales de la ciudad capital Ciudad Guatemala y de la Antigua Guatemala.


CIRIALES







HORQUILLAS






TUNICAS







RESPLANDOR



SENTENCIA






DESCENDIMIENTO














UNCION






CONSAGRACION

Las consagraciones que tienen como fin conferir un estatus especial a la imagen, gracias a su trayectoria devocional y a sus valores artístico, histórico y tradicional.



La consagración de una imagen es una ceremonia católica cuyas raíces se hunden en la noche de los tiempos bíblicos.



El máximo ungido es Jesús” pues “ése es el significado de la voz Mesías”, pero la consagración tiene como antecedente a la unción de los reyes israelitas, como sucedió con Saúl y también con David.



La consagración se realiza solamente por un obispo en la misa, durante la cual se unge el Crisma (aceite bendito), sobre la frente, manos y pies de la imagen. A las extremidades se les colocan cruces de oro o plata, para consignar la ceremonia, luego se le ofrece incienso a la imagen.


VELACION

Se realizan en  Guatemala las llamadas velaciones, una de las más bellas y auténticas expresiones religiosas y de arte popular religioso que se llevan a cabo actualmente en Guatemala.




Las velaciones son el preámbulo o preparación de las procesiones cuaresmales y tienen por objeto exponer al culto y veneración, la imagen que saldrá en la procesión. Durante una velación, los fieles llegan al templo a acompañar a la imagen, rezándole y solicitándole gracias, tal cual si se tratara de una velación mortual, o una visita de consideración y  permanecen junto  a la imagen de Jesús o de la Virgen María en la iglesia una buena parte de la noche.







Las velaciones  son armadas en la parte frontal o al fondo de las iglesias y son una especie de montajes teatrales o instalaciones elaborados por los artistas altareros. 



Su fin es didáctico, ya que buscan difundir un mensaje religioso relacionado con la vida o pasión de Cristo o la Virgen. Pertenecen al arte popular efímero cuaresmal chapín, semejantes en su tipo, a los altares domésticos y a las alfombras de flores y aserrines que se realizan en las calles como ofrendas devocionales.



Con más de seis meses de anticipación, el altarero recibe el encargo de la elaboración del proyecto de la velación, el cual es encomendado y aprobado por la hermandad que vela por el cumplimiento de las actividades relacionadas con la imagen procesional de una iglesia.



 Un día antes de la velación, el artista coloca andamios, utilería y los telones de fondo con paisajes o ambientaciones interiores, los cuales dan veracidad a la escena que se quiere representar.



 Generalmente el altarero es hábil en el manejo de las perspectivas y fondos y muchas veces las interpretaciones están relacionadas con el imaginario popular de la pasión, referidas de viejas ilustraciones populares de estampas bíblicas venidas de Europa o de cuadros famosos renacentistas como La ultima cena, de Da Vinci.



Estas gigantescas escenografías  incluyen cortinajes, andamios, esculturas de bulto, telones pintados en papel, embreados y telas. Suelen estar armonizados con música sacra o de marcha, iluminación especial que busca el dramatismo o la puntualización, además de un bellísimo huerto con alfombra de aserrines y frutas colocado como remete precisamente en los pies de la velación.



 Este huerto, a diferencia de la velación misma, es confeccionado como ofrenda por los parroquianos de la iglesia e incluyen lo mejor de las frutas o verduras que los vecinos del barrio puedan ofrecer.



La imagen procesional es el centro de la velación y alrededor de ella gira toda la escena. 



El artista altarero la conoce muy bien al Nazareno o la Virgen de la velación. La ha estudiado con detenimiento, por lo cual busca, dentro del repertorio bíblico, la mejor escena, tomando en cuenta la posición, movimiento y expresión de su imagen.



En Antigua Guatemala se acostumbra realizar estas velaciones cada primer viernes de Cuaresma.






María Elena Schlesinger/Ayer mes@itelgua.com










LIRAS

Palo cilíndrico de gran tamaño con un tridente en su extremo, utilizado para eliminar obstáculos en el paso de la procesión, particularmente cables del tendido eléctrico





INCENSARIOS


Son recipientes metálicos donde se deposita el incienso que será quemado durante el cortejo procesional, por lo general es portado por niños y antecede a éste.














PREGONERO


En Cuaresma y Semana Santa se observa en la puerta de los Templos e Iglesias a un miembro de una cofradía, un 'Pregonero' quien, utilizando un tambor y una pequeña flauta, entona un sonido peculiar y tradicional en la época.






 El motivo es anunciar a los feligreses que en el lugar se realiza una Velación o que un cortejo procesional hará su recorrido. Es un llamado a la devoción de los fieles creyentes.












Conmemorar el pasaje histórico de la pasión, muerte y resurrección de Cristo se convierte en uno de los sucesos más importantes y significativos en la vida de la mayor parte de guatemaltecos. 






La manifestación, de enorme significación espiritual y valorativa, posee formas y estilos fijados por leyes no escritas, pertenecientes al imaginario colectivo, que han transformado los ritos foráneos y creado formas auténticas que responden a necesidades individuales de ofrendar por creencias arraigadas y profundas.




Por ello surgen maneras de construir y adornar los íconos tradicionales, se glorifica el carácter de las comidas populares de la época, se afianzan creencias, supersticiones, costumbres y hechos del saber y de la oralidad populares, la cultura material encuentra ricas vías expresivas y surge un espléndido arte popular temporal, efímero, que a veces dura sólo fracciones del tiempo que tomó crearlo.






 Pero es el universo de símbolos que vincula lo popular con lo sagrado, que establece un mensaje de códigos propios que no sólo cohesiona al grupo social sino que eleva al creyente a las esferas sacras.




Es en  la segunda mitad del siglo XVI donde surgen los orígenes de la riqueza expresiva de Cuaresma y Semana Santa en Guatemala.






 Las nuevas creencias cristianas venidas de Europa habrían de enriquecerse con hechos culturales característicos de la cosmovisión de los pueblos mesoamericanos hasta alcanzar cierto grado de fusión etnológica entre europeos y americanos: el sincretismo religioso.




Arte popular efímero de Cuaresma

Cuatro son las principales materias primas de origen natural en el arte popular efímero cuaresmal: follajes, frutos, flores y residuos de madera (aserrín).




Residuos de madera


Los aserrines, humildes pero con notables valores, se constituyen en vehículos de color para inundar con matices de mil arcoiris las alfombras, los huertos y los pasos.


 En el fondo, cuando se humedecen, exudan el aroma propio de las maderas de que proceden. Como usualmente son de pino, el grato efluvio de sus resinas impregna el alma con el olor de un bosque que se ha volcado para adorar y adornar a Cristo.


Cada uno de ellos tiene su propio significado en el contexto en el que se le incorpora y su propio simbolismo.



Follajes

 Dentro de los follajes, por ejemplo, a grandes rasgos se puede considerar a las hojas de pacaya, a las de palma y a las de pino entre las predominantes sobre cualesquiera otras. Pacaya y palma pertenecen al mismo grupo botánico: palmeras.



Las palmeras siempre han tenido hondo sentido espiritual, de elevación a esferas divinas.

 Las hojas de pacaya se fijan en X, con un solo clavo al medio, en superficies verticales. Se les incorpora a huertos y a arcos, a veces también a los pasos.


 La hoja de palma se incluye en arcos, junto a muchas flores en alfombras y huertos, adorna andas, candelabros y naves de los templos y forma "Las Palmas del Domingo de Ramos"





Al quemar las del año anterior para el presente, proveen la ceniza del miércoles de Ceniza. Es una especie sacralizada, insustituible en los rituales de cuaresma y, por lo tanto, una de las especies arborescentes incrustada en la esfera espiritual del guatemalteco.





Frutos

 Algunos tienen casi rango de venerados al incorporarlos, como el pataxte, un pariente muy próximo del chocolate. No parece ser casualidad que con el  pataxte se prepare una bebida sucedánea del chocolate, que se ofrece ritualmente en el área de las verapaces en ocasiones significativas.




Otros frutos característicos son el "melocotón de olor" (cucurbitácea, sin parentesco con los duraznos),  los cocos, piñas, bananos, plátanos, mangos, zapotes y naranjas. 






Un fruto no comestible pero intensamente empleado es el "coralillo", o pacuché; son pequeñas bayas, anaranjadas cuando maduran, dispuestas en alargados racimos.


 El coralillo es al arte popular efímero de Semana Santa y Cuaresma lo que la fe al creyente. No son éstos los únicos frutos traídos a la sacralización, pues la variedad puede depender de la región geográfica. 






El caso más notable es el del corozo, cuyo olor inunda la atmósfera de Guatemala y pregona a los cuatro vientos la magnificencia de la Semana Santa local, como a su modo lo hacen los matilisguates en rosada floración cuaresmal.






Muy ocasionalmente se incluyen algunas verduras dentro de esta olorosa y multicolor serie de productos vegetales.





Despiertan sensaciones mágico-religiosas que las hacen elementos evocadores de sentimientos muy profundos, por lo que adoptan naturaleza de ofrenda. 




Las flores, con toda la potencia simbólica que han cargado para la humanidad, tienen su lugar por sí mismas. 


Además, proveen texturas, colores y olores exclusivos. Por ello son infaltables. 


Entre las más peculiares de la conmemoración están estatisia, clavel, bouganvilia, chilca, gravilea, pino, matilisguate  y jacaranda.




Pueden ser especies originarias del país o cultivos importados. No importa tanto. 





Su presencia, en particular regadas para formar alfombras vivas, o desparramadas sobre una alfombra de pino, infunden su propio espíritu al de los fieles que las miran, admiran, usan, huelen y estiman. 







ICONOS CUARESMALES



Respecto de  los íconos cuaresmales, deben señalarses cuando menos cuatro: huertos, alfombras, pasos y arcos


Ese conjunto repercute en   magníficas muestras del arte popular tradicional efímero, de carácter religioso.

Con referencia  a huertos, alfombras y pasos, debe agregarse cómo las hojas de pino fresco se riegan generosamente para formar un especial tapiz verde, oloroso y mágico. 


Sobre él se desparraman doradas "flores de chilca", se dispone "comida para Dios", se encienden velas y se alinean fragantes flores de corozo, el aroma de Semana Santa en toda su expresión. 






En esta emotiva aplicación el pino adquiere una dimensión excepcional.





HUERTOS

 Los huertos son, en esencia, altares hechos en el interior de los templos. 


Tienen abundantes hojas de pacaya, pino regado, muchos frutos, macetitas con plántulas de trigo o avena, innumerables flores, luz y calor de velas encendidas y sacrosantas volutas de inciensos.


Los huertos constituyen altares especiales que pertenecen a las tradiciones populares de Pasión.






 Como tales son similares a los Nacimientos y, en cierto modo, a los altares de la procesión del Corpus. 


El huerto se dedica a conmemorar la Pasión de Jesucristo


Por tanto, la imagen principal la constituye una imagen de pasión. El más común es el de Jesús Nazareno -Jesús con la cruz a cuestas-, el otro frecuente es el de los Crucificados


Menos frecuentes son los de Jesús Sepultado, Jesús de la Columna u otra. 


Puede también dedicarse el huerto a la veneración de la Virgen de Dolores


Hoy en día el huerto está en proceso de transformación. Sin embargo, se le puede encontrar en algunos departamentos como en Sacatepéquez y sobre todo en comunidades rurales y muy esporádicamente en alguna casa o iglesia en la ciudad capital, donde se reproduce su recuerdo. 


Lo más fácil, entonces, es hacer unas ligeras comparaciones: El huerto se asemeja al Nacimiento en algunos aspectos, tales como:

I. Ambos representan una escena evangélica. Uno el nacimiento, el otro la pasión de Cristo.

II. Ambos son adornados con abundancia de frutos y flores de la estación, de donde se sigue un olor peculiar para cada uno.

III. En ambos puede usarse el pino desmenuzado.

El huerto se diferencia del Nacimiento en algunos aspectos, tales como:

1. Ambos presentan diferencia de temas.

2. El Nacimiento tiende a la "terrificación": representación de escenas terrenas hasta llegar a la reproducción de la vida diaria.

3. El huerto tiende a la "simbolización": representa ideas sobre la redención. Tal es el campo de azucenas, espigas, la vida, etc.

4. En el Nacimiento no se usan candelas, o si se usan son un mero aditamento. Las candelas forman parte indesmontable del huerto.

5. El Nacimiento se mantiene un tiempo largo. Desde Nochebuena hasta Candelaria.

6. El huerto es transitorio y se confecciona para fechas especiales: los Viernes de Cuaresma, Semana Santa o un día de ella, un día de "velación", etc.

7. El Nacimiento se hace en casi todas las casas.

8. El huerto se hace en contadas casas, pues la imagen doliente es menos abundante. A excepción de los
"Cristos" que tan buena tradición guardan en Guatemala. 



Por otra parte, el huerto posee señales especiales. Por ejemplo:

a) Las "milpitas" retoños de semilla de maíz sembrados en pequeños botes de lata y forrados de papel de china de color morado.

b) Las frutas, imprescindibles, especialmente olorosas: corozo, jocote
 marañón, melón, etc.

c) Flores olorosas, como el trébol y la azucena.





Si nos atenemos al cuadro que representa el huerto podemos encontrar

Tipos:

Tipo 1: La imagen del Cristo preside un símbolo de la humanidad que salva: ovejas, azucenas (hasta cierto punto son símbolos) o un símbolo mixto: la vid: símbolo del cuerpo místico y de la eucaristía. 



Variante del mismo tipo es la imagen de Cristo, símbolo de los efectos de la redención, o la hostia en un ostensorio (custodia) símbolo de la eucaristía




Otra variante del mismo género es aquella en que la imagen de Cristo aparece acompañada de figuras antropomorfas: ángeles como figuras decorativas, pero funcionales dentro del cuadro del huerto y que ayudan a distribuir los efectos redentores.

Tipo 2: El otro tipo que se puede señalar corresponde a la representación de pasajes de la Pasión de Cristo. 



La imagen de Cristo aparece rodeada de imágenes que representan personajes que tomaron parte en la Pasión. Tales estampas toman el nombre de Pasos.






Tipo 3: El huerto dedicado a la Virgen de Dolores, que puede ser un paso, o un símbolo del dolor que padeció La Santa Madre (o símbolo de cada uno de los siete dolores que señala la tradición). 






Tipo 4: La imagen de Cristo se coloca en un altar simple y se adornan con las frutas, las candelas y las flores. 







El Huerto es eminentemente mestizo: sin embargo presenta caracteres cruzados entre culturas, tanto maya como occidental. 


Véase, si no, el tipo de frutas, y sobre todo el corozo, que se ofrece en Semana Santa en el templo y en la cofradía y que tiene que ver con el culto de Maximón. 


Sin embargo, el huerto es menos exclusivo que otras expresiones mestizas. El Huerto se encuentra en comunidades indígenas, sobre todo en aquellas cercanas a núcleos urbanos. 


De acuerdo con su mundo, el huerto indígena en sitios comunitarios, la iglesia y la cofradía, y no en casas particulares.


 Las estampas que se describen  en los tipos aparecen sometidas a la concepción indígena. 


Debe recordarse, para concluir, los huertos que se hacían en las iglesias de la capital los Viernes de Cuaresma y los que aún se hacen en templos de La Antigua Guatemala. 


Eran célebres los de Santa Clara, Candelaria, el Carmen, etc., y muy famoso el de Jesús de la Merced. 


Los huertos para éste último Nazareno llegaban hasta medio templo y el resto lo ocupaban los músicos a las horas del culto. 


Los vecinos enviaban fruteros con verduras, frutas, jaulas con canarios y peceras con peces de colores; todo esto se distribuía adentro del templo. 


Si se toma en cuenta la cantidad de cortinas (colocadas del modo tan peculiar de Guatemala para adornar los templos) que se empleaban, los adornos, las candelas, las flores, los envíos de los vecinos, etc., se puede imaginar lo vistoso que debieron haber sido estos huertos. 






Estas estampas, que han originado la división en tipos, se adornan con las frutas, las flores y las candelas de la estación. 


 A pesar que se han descrito huertos de templos, la descripción se ajusta perfectamente a los huertos hogareños. La diferencia fundamental está en el tamaño. Sin embargo, esto induce un nuevo tipo muy frecuente en las casas.




PASOS

Los pasos son pequeños altares organizados al frente de casas de devotos, ante los cuales se detiene la procesión del Vía Crucis para el rezo correspondiente. 


Integran los mismos elementos de los huertos pero, por razones obvias, en espacio mucho más reducido y en cantidades significativamente menores. Delante del paso se confecciona una pequeña alfombra, casi siempre de flores.













ARCOS


Los arcos son manifestaciones que han ido perdiendo preferencia. En pocos lugares se mantiene la tradición. Uno de ellos es Panajachel, en donde con toda regularidad se erigen en la vía procesional. Un arco típico consta de tres troncos, dos verticales anclados en tierra que sostienen un superior horizontal. 


Entre cuatro y seis metros de ancho y unos cinco de alto. Se adornan profusamente con productos naturales: pashte blanco, musgos, hojas de pacaya y de palma y muchas frutas, coralillo y flores.






ALFOMBRAS



Las alfombras de serrín, flores o frutas constituyen una de las características más importantes de las celebraciones de la Semana Santa guatemalteca.


Las largas y extraordinarias alfombras propias de la cultura guatemalteca forman parte del llamado arte popular efímero y están enraizadas en la memoria colectiva del guatemalteco desde hace mucho tiempo. Son un claro ejemplo del sincretismo religioso y cultural. .

Su origen tiene dos fuentes: en la época prehispánica se sabe, por los cronistas españoles del siglo XVI y los testimonios indígenas escritos, que los señores y sacerdotes caminaban, en ciertas ceremonias, sobre alfombras de flores, de pino y de plumas de aves preciosas como quetzal, guacamaya y colibrí. .



Esta tradición mesoamericana se encontraba presente, en particular, entre los indígenas tlaxcaltecas que durante la Conquista, en el siglo XVI, fueron traídos como personal militar de apoyo por los conquistadores iberos. 

En la ciudad de Santiago de Guatemala, en 1527, a estos indígenas les fue asignado solar para vivir en donde hoy se encuentra el pueblo de Ciudad Vieja, en Sacatepéquez. .

Por otro lado, a ello se suma la influencia española, particularmente de las Islas Canarias, en Tenerife e Isla de la Gomera, en donde se elaboraban alfombras desde tiempos remotos, ya que hay testimonios escritos del siglo VII, confeccionadas con tierras de colores, arenas y también de flores.



 Otra tradición primitiva catalana consistía en sembrar el suelo, por donde debía pasar la procesión del Corpus Christi, de ramaje de plantas olorosas como el romero o el espliego que, junto a los pétalos de rosas que se echan al paso del Santísimo Sacramento, crean un ambiente especial, medio campesino medio urbano por donde había de pasar la procesión. 

El valor sagrado del incienso o del copal lo adquiría en sentido traslaticio el romero o la murta que los huérfanos valencianos esparcían antes del comienzo de la procesión.




En algunos lugares, como Toledo, donde la tradición procesional es también muy antigua, además de ese alfombrado se construían arcos. .
.
En la Guatemala hispánica los franciscanos, que tuvieron a su cargo la mayor parte de la evangelización en Guatemala, mantuvieron la tendencia a favorecer la religiosidad popular. .


Uno de ellos, Pedro de Betancourth, era originario de Villa Flor, pueblecito de Tenerife, por lo que conocía las tradiciones canarias. Con este origen y con el desarrollo histórico de los siglos XVII y XVIII, las alfombras se sincretizaron e hicieron guatemaltecas porque se cargaron de nuevo contenido, que las llevaron a formar parte de la cultura de los habitantes. .


Su funcionalidad está muy ligada al culto propiciatorio y rogativo. Elaborar una alfombra significa para los creyentes agradecer un favor, un milagro y se convierte en obligación personal del individuo hacia la imagen a que venera, que son, en Guatemala, los Cristos Yacentes, los Nazarenos y las advocaciones de la Virgen de Soledad y de todos los Dolores.
Por Celso Lara


Esto es lo peor que nos puede pasar a quienes elaboramos alfombras durante la Semana Santa





Las Romerías


Esta es una tradición más que centenaria, que aún algunas personas provenientes principalmente de la ciudad capital, así como de Santiago Sacatepéquez y otros lugares del país, realizan esta romería. 



Entre cantos y rezos, la gente camina más de 40 kilómetros hasta llegar al santuario de su devoción, que por lo general es el templo de San Francisco El Grande o la aldea de San Felipe de Jesús.




La Cuaresma y Semana Santa son, además, un medio de subsistencia para muchos guatemaltecos que encuentran el sustento en el comercio informal y la elaboración de materia prima para las expresiones tradicionales tales como la confección de túnicas de cucuruchos, los bordados de las túnicas de las imágenes, los ramos, etc.





















http://braliemjousc.blogspot.com












El fundamento de la tradición de Cuaresma y Semana Santa es cristocéntrico. Se trata de la conmemoración de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo cuyos pasajes principales encontramos en los cuatro evangelios. 











Durante la Cuaresma se realizan las procesiones, dando inicio el Domingo de Ramos, en el cual Jesús monta en el burrito y el resto de la semana hasta el Viernes Santo por la mañana, con la imagen de Jesús Nazareno acompañado de la imagen de la Virgen de Dolores.



La Semana Santa inicia con el “Domingo de Ramos” donde se recuerda la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén en el que sus admiradores, al tratarlo como rey, iban con palmas, ponían en el suelo sus túnicas y lo sentaron en un burrito, signo de realeza. 


Los ramos recuerdan esas palmas. Existe una polémica en cuanto a denominación entre especialistas de los días anteriores al Domingo de Ramos.




Comúnmente al sábado anterior se le conoce como “Sábado de Ramos” pero los especialistas han dicho que la terminología no es correcta y debe ser “Sábado anterior a ramos”. 


Lo mismo sucede con los conocidos primer jueves, viernes y sábado de Cuaresma debido a que la Cuaresma no inicia viernes sino el Primer Domingo.




Como son los días siguientes al Miércoles de Ceniza, los especialistas opinan deben denominarse “Jueves de Ceniza”, “Viernes de ceniza” o “Sábado de Ceniza”. 


Pero es cuestión de terminología que el pueblo seguirá utilizando para identificar sobretodo los ritos a los que está acostumbrado y espera ansiosamente y que en Guatemala adhiere cultos propios. Como la procesión de Jesús Nazareno de San José, el primer jueves, aún conocida como “Del Silencio” debido a sus características originarias. 







 El Viernes Santo por la tarde y noche se realizan procesiones con la imagen de Cristo Yacente o Señor Sepultado acompañado de la Virgen Dolorosa, San Juan, Santa Maria Magdalena y en algunos casos también José de Arimatea y Nicodemo, en la Procesión del Santo Entierro.






El Sábado Santo, más comúnmente llamado Sábado de Gloria; se realiza la Procesión de Pésame de la Virgen ó Procesión de la Vírgen de la Soledad.











 Y el Domingo de Resurrección se realizan procesiones con la imagen de Jesús Resucitado acompañado de la Virgen María.














Lo cierto es que todo gira alrededor de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, razón por la cual la Semana Santa se conoce como “la Semana Mayor” siendo los días apoteósicos el Jueves y Viernes Santo y el Domingo de Resurrección.







En esos días mayores se conmemoran los aspectos más importantes de la vida de Jesús. El Jueves, la institución de la Eucaristía en la última Cena. El Viernes, la Crucifixión y muerte. 










El Domingo, la Resurrección. El Sábado es un día de silencio y luto donde los cristianos recuerdan cómo sería el mundo sin la presencia de su Señor y Salvador. 









En el Evangelio de Mateo, capítulo 14, versículos del 22 al 26 y en el Evangelio de Marcos, versículos del 14 al 50 se lee lo referente al Jueves Santo. En el Evangelio de Lucas, capítulo 23, versículos del 1 al 56, el fundamento de las costumbres y tradiciones del Viernes Santo.











En el año de 2008, el Ministerio de Cultura y Deportes declaró a la Semana Santa patrimonio cultural intangible de la Nación en reconocimiento a la trascendencia histórica y sociocultural que tiene donde se conjugan arte, expresado en las alfombras, el adorno de las andas, la elaboración de altares, monumentos y huertos.






















TRADICIONES DE SEMANA SANTA

Hace algunos años, para los guatemaltecos la Cuaresma y Semana Santa era una época que se vivía en unión familiar, compartiendo tradiciones, principios y valores que se han ido perdiendo.









Durante la Semana Santa la abstinecia y la solemnidad eran mayores, era prohibido escuchar música festiva, o encender los pocos televisores que habían. 













Los niños no podían gritar, correr, hacer relajo o cualquier tipo de bulla. Sin dejar a un lado el humor y la sana convivencia, había, por decirlo así, un ambiente más espiritual y religioso. 














Había una mayor interpretación de los acontecimientos que conmemoran la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.







No deja de resonar en los oídos el lamento de las matracas, que , principalmente en Viernes santo, anuncia la salida del sepultado...






Es costumbre aún, adornar el frontispicio de las casas o los balcones con moñas hechas de papel de China o colocar arreglos florales y túnicas moradas.




 Antaño, el primer domingo de Cuaresma se realizaban las inscripciones para adquirir los Turnos para cargar durante la Semana Santa a las diferentes imágenes que recorren la Ciudad.





Cualquier persona que así lo desee puede llevar en sus hombros las andas procesionales por lo que las filas son grandes para inscribirse y adquirir su turno (cartulina que indica en qué cuadra y dirección le corresponde cargar, su formato básico es la fotografía de la imagen, título, iglesia a la que pertenece, número de cuadra, número de brazo en el anda y dirección).


Hoy en día la mayoría de Hermandades realizan la inscripción de los devotos hasta con 7 u 8 meses de anticipación, algunas cierran inscripción el año anterior, todo esto gracias a la tecnología ya que poco a poco se han creado bases de datos, que almacenan la información de los devotos y así agilizar y optimizar el proceso de inscripción.
















A pesar de estos avances tecnológicos, el primer domingo de Cuaresma todavía hay inscripciones, en Santa Teresa para Miércoles Santo, Santo Domingo para Viernes Santo, la Parroquia de la Santa Cruz para Lunes Santo, La Merced para la Reseña de Martes Santo y Viernes Santo si aún existieran, etc. así como las diferentes y numerosas Hermandades de Barrio que también salen a recorrer los diferentes sectores populares de la capital.








Aún existen las carreras y desveladas para poder inscribirse, para algunos es un dolor de cabeza pero para otros estos son los días más felices del año, con el fondo entre las filas vemos jóvenes, niños, adultos, ancianos y también como no olvidar a las devotas cargadoras que también tienen al igual que los devotos, participación en los cortejos procesionales.







No había niño que se salvara de los cinchazos del Sábado de Gloria…. se daba un cinchazo por año cumplido (para que crecieran), también era costumbre estrenar ropa y zapatos. 









Y no se pueden dejar de mencionar los Judas hechos por los patojos de la colonia. 


Ya hecho el “Judas” , pasaban pidiendo colecta para los cohetes y que decir de los Testamentos, se leían en algunas esquinas de la ciudad, en donde salían a relucir los trapitos sucios de los personajes del pueblo o de algún vecino. 




Luego, se producía la algarabía cuando se quemaba al “Judas” como merecido por su traición a Jesús.



Tortillerías y panaderías cerraban sus puertas desde el Miércoles Santo, vendían con anterioridad tamales de masa, quesadillas o empanadas de manjar Las amas de casa preparaban los manjares propios de la época, pescado envuelto en huevo, curtido, buñuelos en miel, garbanzos en dulce, etc, etc.













Muchas de estas tradiciones se conservan aún en algunos departamentos de la República, y aunque en la actualidad son pocos los hogares guatemaltecos en donde se preparan los platillos propios de la época, no por eso se dejan de degustar tales delicias culinarias, ya que en la calle, o en restaurantes, en todas las posiciones sociales, se prepara la misma comida de Semana Santa.


















HERMANDADES














 En las procesiones semanasanteras participan distintos colectivos agrupados en cofradías o hermandades religiosas abogados bajo el reconocimiento eclesiástico de penitenciales. 











Así pues, los cofrades salen a las calles con sus Hermandades acompañando a un paso de Cristo o Virgen adscrito a un pasaje de la Pasión.









 Los integrantes realizan las estaciones de penitencia ataviados con túnicas.














































PREGON


El pregón es un acto de promulgación en voz alta de un asunto de interés para el público y, particularmente, el acto con el que se inicia una celebración.






En Guatemala, las Hermandades religiosas y las iglesias acostumbran comunicar a los fieles, particularmente en  la Cuaresma y  Semana Santa sobre los recorridos, inscripciones, fechas de velaciones, conciertos de música sacra y fechas de realización de los cortejos procesionales. 








Esto lo hacen mediante la utiliación de afiches y trifoliares, los cuales exhiben un arte admirable e incluso son motivo de colección entre los fieles creyentes.




























































































Primer domingo 
de 
Cuaresma 

Este día se viste de gala el Barrio de la Recolección o la Reco como también es llamado, ya que la Bella y Consagrada Imagen de Jesús Nazareno del Consuelo se encuentra en Velación y sale en concurrida procesión por las calles de su barrio.




Esta procesión se sabe que se realiza desde el año de 1961 como Rogativa para la Beatificación del hoy Santo Hermano Pedro de San José Bethancourt, nacido en Canarias quien realizó su labor en nuestro país. 


En dicha procesión se estrena la marcha "Jesús del Consuelo" obra de Fray Miguel Angel Murcia Muñoz, ofm, gracias a este Fraile la Recolección es lo que es hoy en día.

Siguiendo con la descripción de la Procesión de Velación de Jesús del Consuelo, esta es el inicio a las conmemoraciones cuaresmales que realiza la Hermandad de Jesús del Consuelo y Asociación de Cruzados del Santo Sepulcro, el anda que porta al Nazareno es la que utiliza las Consagradas Imagenes de Nuestra Señora de los Dolores La Chinita y María Santísima de la Soledad, Reina de la Humanidad.

El decorado de la misma es sencillo, así también como el ajuar del Señor, consistente generalmente en una túnica sin bordado, su tradicional manto al hombro, cruz rustica y corona de espinas naturales.










En Antigua Guatemala se desarrolla el Cortejo Procesional de la Consagrada Imagen de Jesús Nazareno de la Salvación de la Aldea Santa Catalina Bobadilla.











Segundo domingo 
de 
cuaresma 


Es el domingo de la Consagrada Imágen de Jesús Nazareno de la Justicia, que sale del Templo de El Calvario, en la 18 Calle Zona 1.










Solemne Procesión de la Venerada Imagen de Jesús Nazareno, Aldea Santa Inés del Monte Pulciano, Antigua Guatemala. 












Tercer Domingo
 de 
Cuaresma


Procesión de Jesús de la Buena Muerte, Templo de Santo Domingo zona 1



 









Santuario de Guadalupe






En la Antigua Guatemala sale  la procesión de Jesús Nazareno Dulce Rabí, Parroquia Nuestra Señora de la Asunción,” Jocotenango












Cuarto Domingo
 de 
Cuaresma



Solemne Procesión del Justo Juez, Iglesia de Capuchinas zona 1

Tiene gran arraigo entre los abogados y jueces.














Jesús Nazareno Redentor del Mundo, Barrio el Gallito zona 3








En Antigua Guatemala se levantan las andas de la Procesión de la Consagrada Imagen de Jesús Nazareno de la Dulce MiradaAldea Santa Ana 















Quinto domingo 
de 
Cuaresma


Procesión de Jesús de la Caída, San Bartolomé  de Becerra, Antigua Guatemala


Esta es una de las procesiones de mayor tradición en la Antigua Guatemala y que se caracteriza porque es el domingo de cuaresma con mayor afluencia de devotos que viajan  desde la ciudad capital tanto para llevar en hombros como para acompañar al Nazareno de la Caída.


Sirve como antesala a la Semana Mayor que se aproxima.





I

















































La Semana Santa Guatemalteca inicia el sábado anterior a Ramos, llamado Sábado del Consuelo, las Consagradas Imagenes de Jesús Nazareno del Consuelo y Nuestra Señora de los Dolores salen del Templo de la Recolección al compás de las Marchas: Jesús del Consuelo y María la Penitente, compuestas por Fray Miguel Murcia, ofm.



















































 























DOMINGO DE RAMOS

































 
 















































Consagrada Imagen de Jesús Nazareno de La Merced





Todos los Martes Santo en horas de la mañana sale del Templo de Nuestra Señora de las Mercedes la procesión denominada de “La Reseña” con la Imagen de Jesús Nazareno de la Merced, como preámbulo a su ya centenaria procesión del Viernes Santo por la mañana.
Una característica de esta procesión es que el anda sale del templo sin ningún adorno y los fieles se encargan de ir llenando el anda con flores que ofrecen al Nazareno.  Esta procesión tiene un recorrido bastante pequeño.








La imagen de Jesús Nazareno de la 
Merced es una de las más antiguas y más bellas con las que se cuenta en Guatemala, según dice la leyenda una monja pidió a Jesús poderle conocer tal y como fue físicamente cuando vivía y Jesús le respondió en un sueño que fuera a la Iglesia de la Merced a ver la imagen de Jesús de la Merced.






























Se dice que esta hermosa talla recibió la veneración del Santo Hermano Pedro de San José de Betancourt, así como de la beata madre Sor Encarnación Rosal


Ambos ilustres personajes de la historia del catolicismo en Guatemala.

















































El Jueves Santo, se celebra el jueves anterior al Domingo de Resurrección, en el transcurso de la Semana Santa Cristiana.


 Es el primer día del Triduo Pascual


En este día la Iglesia Católica conmemora la institución de la 
Eucaristía en la Ultima Cena de Jesús y  del Sacerdocio.




En este día tiene lugar la llamada Misa Crismal, que es presidida por el Obispo y concelebrada por su presbiterio. 


En ella se consagra el Santo Crisma y se bendicen los demás óleos, que se
 emplearán en la administración de los principales sacramentos. 


Es una manifestación de la comunión existente entre el Obispo y sus Presbíteros en el único y mismo sacerdocio y ministerio de Cristo


Para esta celebración se invita encarecidamente a los fieles para que reciban el sacramento de la Eucaristía.

 Es recomendable litúrgicamente y es de práctica común celebrarla en la Catedral
de cada Diócesis.


 Los oficios de Semana Santa llegan el Jueves Santo a su máxima relevancia litúrgica.


 Ese día se inicia el llamado Triduo Pascual que culminará en la Vigilia que conmemora, en la noche del Sábado Santo la Resurrección de Jesucristo.


Dentro de los oficios del día, adquiere un destacado simbolismo el lavatorio de
pies que realiza el sacerdote y en el que recuerda el gesto que realizara Jesús
antes de la Última Cena con sus apóstoles. 


Finalizados los oficios vespertinos, el Santísimo Sacramento se traslada del Sagrario al llamado "Altar de la reserva", un altar efímero que se coloca ex-profeso para esta celebración, quedando el Sagrario abierto.


 Igualmente, el altar es despojado de  todo tipo de ornato.


El lavatorio queda reflejado también en el Evangelio del día.





El Jueves Santo,  Jesús cenó la Pascua con sus apóstoles o discípulos,
siguiendo la tradición judía, ya que según ésta se debía de cenar un cordero
puro y del año.


 Con la sangre de éste se debía rociar la puerta en señal de  purificación ya que si no se hacía así el ángel exterminador entraría a la casa y mataría al primogénito de esa familia (décima plaga), según lo relatado en el libro del Exodo.









Los siete Sagrarios

En la Semana Santa, recorrer siete iglesias en la noche del Jueves Santo es una tradición que mantienen los fieles católicos. 




Se trata de una forma de recibir indulgencias para hacerse perdonar los pecados, pero también un paseo perfecto para redescubrir algunos de los más bellos templos de la capital guatemalteca.

Jueves Santo, son las seis de la tarde...


 Las calles del antiguo centro capitalino se encuentran transitadas por cientos de personas y la procesión atraviesa por las avenidas seguida por los penitentes.


 Por eso, el ritual de la visita a siete iglesias que, en principio parece sencillo, se vuelve tan complejo como atractivo.

La mayoría de las calles están cerradas al tráfico, así es que estacionarse es difícil y el trayecto hay que hacerlo caminando, al mismo tiempo que se intenta evadir a transeúntes y penitentes. 


Cada quien elige sus Iglesias libremente, por orden de preferencia y cercanía, pero es importante tener en cuenta ciertos consejos para realizar cómodamente la actividad.


“La razón de recorrer siete templos se debe al sentido bíblico de este número”, apunta el periodista y estudioso de las tradiciones religiosas guatemaltecas Roberto Vásquez. 

El siete tiene el significado sagrado y místico de perfección. Es una aplicación más de la ciencia cabalística que atribuye a los números cierto poder, en este caso se asocia al perdón de las penas por las faltas cometidas.

Según este estudioso, ninguna iglesia es obligatoria de visitar por este motivo, aunque hay algunas que destacan por el cuidado que alcanza su presentación al público. 


Todas se mantienen abiertas hasta las 12 de la noche del jueves y dan la posibilidad de hacer el mismo recorrido también el Viernes Santo desde las siete hasta las 12 del mediodía.





En la visita no se requiere de la celebración de ningún rito litúrgico en especial, apunta Vásquez.


 En la mayoría de las Iglesias hay lavatorio de pies, en recuerdo al pasaje del Testamento. Lo habitual es que se comience la visita con el dicho “Infinitamente sea alabado mi Jesús sacramentado”; luego se pasa a la petición familiar con la ofrenda de una candela; si se desea, se puede rezar un misterio de diez avemarías y un Padre Nuestro.






Algunos sagrarios son:

1. La Catedral

Se trata del eje central de la mayoría de los templos capitalinos, tanto geográfica, en la Plaza de la Constitución, como jerárquicamente. Es por tanto, una de las que se encuentran en la ruta de la mayoría de los fieles.

Como casi todas las iglesias que poseen una capilla para el Santísimo, en ella se dispone el sagrario, a la derecha del altar mayor.

2. La Merced

Es una de las más queridas, en la 11 Avenida y 5 Calle. Colocados en la capilla del Cristo de La Merced y no en el altar mayor.

Sus arreglos con motivo de las visitas de sagrarios son famosos. Contrasta con sus cortejos procesionales, que son los únicos que llegan a las calles sin adorno alguno.

3. Capuchinas

Este pequeño templo dedicado a la Virgen del Pilar es uno de los más visitados el día de sagrarios. En la esquina de la 10a. Avenida con la 10a. Calle.

Regularmente se escenifica la Última Cena. Ponen a los 12 apóstoles en imágenes grandes alrededor del altar con el sagrario.

4. El Señor de las Misericordias

En la primera Avenida y 11a. Calle, este templo puede pasar inadvertido para algunos, pero el carácter artístico del montaje creado con motivo de la visita a sagrarios es uno de los más apreciados.


Se representa un escenario con un motivo de la vida de Jesús, no en el altar mayor, sino en una de las capillas de la derecha.


5. El Calvario

Considerada una obra de arte de orfebrería, el sagrario de este templo es una belleza por sí mismo.

Por ello, se adorna tan sólo con unos pequeños detalles, con flores utilizadas habitualmente para esta ocasión, que son las azucenas, los nardos o los cartuchos blancos.

Se encuentra sobre la 18 Calle entre la 6a. y la 7a. Avenidas.

 Como opción entre las dos últimas iglesias y dada la importancia de algunas de las restantes se señalan  cuatro que destacan por queridas y populares:

6. La Recolección, en la 3a. Avenida y 3a. Calle.

7. San Sebastiánsobre la 6a. Avenida entre 2a. y 3a. Calles.

8. Santo Domingo en la 12a. Avenida entre 10a. y 12a. Calles. 

9. San Francisco en la 6a. Avenida y 13a. Calle.

En el siglo pasado la capital tenía siete altares consagrados por Roma, en los que se ganaban indulgencias plenarias, con lo que la tradición de la visita a sagrarios concedería a los fieles el perdón de las penas por todos sus pecados, pero estos templos han ido desapareciendo y su ubicación se desconoce.

No todas las iglesias abren en día de visita a sagrarios, las más modestas se mantienen cerradas.

Indulgencia: 

Gracia concedida por la realización de un acto penitenciario,en el cual se hace una muestra de prueba de amor del fiel hacia Dios y en arrepentimiento de los pecados cometidos.

Sagrario: 

Relicario donde se guarda la forma consagrada de la Hostia, en la creencia católica, la verdadera presencia de Jesucristo. 


Se mantiene con llave y normalmente su recubrimiento es en plata labrada. 


Aparece tapado en Semana Santa con una tela morada y sólo el Jueves y el Viernes Santo se destapa para las visitas.

Custodia: 

Bastón que sirve para mostrar la Hostia consagrada en una esfera de cristal rodeada de rayos. 


En algunas iglesias se expone al público los jueves y viernes de la Cuaresma. En el año se celebra un jubileo circular por el cual cada iglesia expone su custodia tres días.















































El Viernes Santo es una de las principales celebraciones del catolicismo. Este día se conmemora la Muerte de Jesús de Nazaret.



En la religión católica siguiendo una antiquísima tradición, en este día no se celebra la Eucaristía y se venera la Cruz. 


En los oficios del día se conmemora de una manera sobria y solemne la Pasión de Cristo. 


Se lee el relato completo de la Pasión según San Juan, en cuya lectura participan varias personas.


 Luego tienen lugar las peticiones, hechas hoy de manera solemne por la Iglesia, el Papa, los clérigos, fieles, gobernantes e incluso por los no católicos, los judíos y los ateos.


 Después tiene lugar la veneración del Árbol de la Cruz,en la cual se descubre en tres etapas el crucifijo para la veneración de todos. 


Terminada esta parte, se procede a distribuir la Comunión a los fieles con las Sagradas Formas reservadas en el monumento el día anterior, o sea, Jueves Santo.
Junto a las ceremonias que tienen lugar en los templos, en muchos lugares se conmemora el Viernes Santo con el rezo del Vía crucis literalmente el camino de la cruz, donde a través de catorce estaciones se rememoran los pasos de Jesús caminó a su muerte.
El Viernes y el Sábado Santos son los únicos días del calendario litúrgico católico donde no se celebra la Misa, como luto por la muerte del Señor.

Durante la mañana del Viernes Santo, en múltiples lugares de de todo el país se celebran procesiones de nazarenos desde muy temprano en la madrugada, siendo particularmente destacables las procesiones de nazarenos de la Ciudad de Guatemala y la de Antigua Guatemala, en las que se dan las mayores expresiones de fé de toda la Semana Santa en Guatemala, puesto que los guatemaltecos durante este día realizan prácticamente alfombras en todas las calles y avenidas por las cuales pasan los nazarenos y sepultados, calculándose que en este día, tan solo en sus tres ciudades principales, Ciudad de Guatemala, Quetzaltenango y Antigua Guatemala, se movilizan más de 3 millones de personas para presenciar el paso de tan imponentes andas. 

Durante la mañana en la Antigua Guatemala y la Ciudad Capital salen dos procesiones ambas del Templo de Nuestra Señora de las Mercedes de cada ciudad en la que los nazarenos salen desde muy temprano en la madrugada hasta las 3 de la tarde hora en que deben ingresar a su templo, por ser la hora de la muerte de Jesús

A partir de esa hora, los cucuruchos, cambian en el color morado de su ropa, por el negro de luto.

 En la Antigua Guatemala en la tarde del Viernes Santo, salen las procesiones de la del Señor Sepultado de la Escuela de Cristo y la del Cristo Yacente del Templo de San Felipe, esta última prolongándose por más de 17 horas, entrando de regreso a su templo a las 8 de la mañana del Sábado Santo. 


En la Ciudad de Guatemala, en la tarde del Viernes Santo, salen 3 procesiones mayores. 

La del Señor Sepultado del Templo de la Recolección, una de las más queridas por la feligresía, la procesión del Cristo del Amor de la Basílica de Santo Domingo, una de las procesiones más antiguas de latinoamérica y la de la Parroquia de El Calvario, esta última siendo la procesión más grande del país y del mundo, siendo cargada por más de 150 cargadores en cada Turno, durante un recorrido de más de 10 horas su recorrido.

IMAGENES QUE YA NO SALEN
Señor de La Columna
Señor del Pensamiento




























































SEÑOR SEPULTADO DEL MANCHEN
IGLESIA DE SAN SEBASTIAN






































DESCENDIMIENTO SEÑOR SEPULTADO DE LA RECOLECCION
































































































































































































































































































































































OTRAS ADVOCACIONES


NAZARENO DE LA DIVINA PROVIDENCIA

JESUS DEL PERDON



JESUS DEL MILAGRO



NAZARENO COLONIA PRIMERO DE JULIO

JESUS DEL AUXILIO





SEMANA SANTA 
EN 
SAN JUAN SACATEPEQUEZ























VIERNES SANTO EN QUETZALTENANGO




Justo Juez






La Semana Santa quetzalteca se caracteriza por el orden, la seriedad y la disciplina, siendo creadora de este estilo la Hermandad del Señor Sepultado de San Nicolás, que es la más prestigiosa y la más grande del interior del país, ya que cuenta con un gran número de socios.


 Su túnica es la más formal del país, se estrenó en 1940 y consiste en una  Túnica de Pana, cerrada hasta el cuello y llega hasta el ojo del pie, guantes negros y "bonete" de pana con cruz al frente, la túnica se va complementada con el uso de "rosetón", que es la insignia de la hermandad, la cual lleva colores morado y blanco y al centro el rostro del Señor Sepultado.































 Este Vía Crucis era representado en el Centro Histórico de la capital por Augusto César



































GASTRONOMIA GUATEMALTECA
 EN 
SEMANA SANTA


Las distintas tradiciones propias de los guatemaltecos, en especial la Cuaresma y la Semana Santa , se caracterizan por tener una repostería que la identifica en su tiempo y espacio, con la ingesta de dulces preparados especialmente, convirtiendo estos confites en comida simbólica, cíclica y ritual.





De la nueva cocina, la sincrética, empezaron a surgir aromas, sabores, colores y protocolos de identidad única.


 La cocina cuaresmal fusionó elementos culturales nativos con los importados junto al modo de ser español. 


Y de esa cuenta surgieron los infaltables platillos de pescado seco, preparados a la usanza guatemalteca, junto a ellos se cocinan garbanzos en dulce, se apetece la miel de doncellitas, se hornea y comparte "pan de recado", se desayuna el Jueves Santo con chocolate humeante, los chiles rellenos adquieren rango de sacralizados y se disfruta una espléndida muestra de encurtidos.





























El sello gastronómico  relacionado a la Cuaresma y Semana Santa Guatemalteca ha quedado de manifiesto en las sabrosas empanadas de leche y manjar que se degustan con chocolate caliente en el occidente, los salpores, los buñuelos ahogados en miel de azúcar y canela, las torrejas, loas bolitas de tamarindo, las canillitas de leche y los encanelados de mazapan.





También adquieren carta de presencia entre los guatemaltecos las bebidas refrescantes endulzadas con azúcar como las aguas de chilacayote, el fresco de súchiles y el agua fresca de Chinchivir, que es una  bebida fermentada, ácida y dulzona y está hecha a base de limones reales, entre otros ingredientes cuasi secretos.


El chinchivir se prepara con limones criollos, reales y persas. 





















Fuentes:
http://www.cuaresmaysemanasanta.com
http://www.lahora.com.gt
http://centrohistoricoenguatemala.blogspot.com
http://cofrades.pasionensevilla.tv
http://www.edreams.es
http://www.clubbyb.com

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